Ciencia y Educación (ISSN 2707-3378)
Vol. 1 No. 2
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GESTIÓN EDUCATIVA Y SU RELACIÓN CON EL DESEMPEÑO DOCENTE
EDUCATIONAL MANAGEMENT AND ITS RELATIONSHIP WITH TEACHING
PERFORMANCE
Autora: Luz Victoria Vega Gutiérrez
E-mail de contacto: luz_vict_vega@hotmail.es
ORCID ID: https://orcid.org/0000-0003-1845-6885
Articulo recibido: 3 de Mayo del 2019
Articulo revisado: 21 de Julio del 2019
Articulo aprobado: 15 de Diciembre del 2019
Licenciada en Educación Básica egresada de la Universidad Tecnologica San Antonio de Machala (Ecuador) con varios
años de experiencia en la docencia en la Escuela de Educación General Básica “Primero de Noviembre”. Maestrante en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima (Perú), mención Gestión de la Educación.
Resumen
Los continuos e intensos cambios
socioeconómicos han creado la necesidad de
reestructurar la gestión educativa, así como las
estructuras de las escuelas. Se han introducido
nuevos desafíos con el objetivo no solo de
mejorar los resultados educativos, sino también
de lograr la adaptación a las nuevas
necesidades de la comunidad. En el ámbito
educativo, el maestro es el mediador, la persona
que expresa las evoluciones y las transforma en
conocimiento. Este documento revela la
participación de la gestión educativa y su
relación con el desempeño docente. La gestión
educativa es un factor crucial para la
efectividad del maestro. Algunas prácticas, en
relación con la política de Liderazgo, están
probadas que contribuyen al empoderamiento.
Palabras clave: Impacto, Gestión
educativa, Desempeño docente,
Eficacia.
Abstract
The continuous and intense socio-economic
changes have created the need to restructure the
educational management, as well as the
structures of the schools. New challenges have
been introduced with the aim not only of
improving educational outcomes, but also of
adapting to the new needs of the community. In
the educational field, the teacher is the
mediator, the person who expresses the
evolutions and transforms them into
knowledge. This document reveals the
participation of educational management and
its relationship with teaching performance.
Educational management is a crucial factor for
teacher effectiveness. Some practices, in
relation to the Leadership policy, are proven to
contribute to empowerment.
Key words: Impact, Educational
management, Teaching performance,
Efficiency.
Sumário
As contínuas e intensas mudanças
socioeconômicas criaram a necessidade de
reestruturar a gestão educacional, bem como as
estruturas escolares. Novos desafios foram
introduzidos com o objetivo não apenas de
melhorar os resultados educacionais, mas
também de se adaptar às novas necessidades da
comunidade. No campo educacional, o
professor é o mediador, a pessoa que expressa
as evoluções e as transforma em conhecimento.
Este documento revela a participação da gestão
educacional e sua relação com o desempenho
do ensino. A gestão educacional é um fator
crucial para a eficácia do professor. Algumas
práticas, em relação à política de Liderança,
comprovadamente contribuem para o
empoderamento.
Palavras-chave: Impacto, Gestão
educacional, Desempenho docente,
Efetividade.
Introducción
Los sistemas educativos en los países fueron
construidos como aparatos estatales
centralizados, con una estructura piramidal con
vértice en el Ministerio de Educación, para la
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toma de decisiones concentrada en el nivel
central y con sistemas de intercambio y
comunicación diseñados para operar en sentido
vertical. Este diseño organizacional fue
adecuado y eficaz para operar en las etapas de
construcción de los sistemas educativos, en que
era necesario crear la infraestructura y los
recursos humanos.
La evaluación del desempeño docente se
transformó en la asignación ritual de un puntaje
que tiene más que ver con la antigüedad del
docente que con la calidad de su desempeño.
Por ello los sistemas educativos fueron creados
como sistemas centralizados, a partir de la
segunda mitad del siglo dejaron de funcionar
realmente como tales, y lo hicieron más bien de
una manera desarticulada y rutinaria, en muchos
casos caótica. (Instituto Internacional de
Planeamiento de la Educación, 2000, pág. 20)
De modo que es posible afirmar que el
problema principal del funcionamiento de los
sistemas educativos no ha sido tanto algo que
hayan hecho, sino algo que no han hecho es
decir crear capacidad profesional e institucional
en todos los rincones del sistema.
La gestión educativa de los viejos esquemas de
administración y organización que reorganicen
y reestructuren la totalidad del modelo
organizativo de la educación y que, a la vez,
posibilite la modificación, las imágenes y
creencias de cómo y con quién conducir los
procesos. Se trata de construir una gestión
educativa superadora de los viejos esquemas de
administración y organización, y de redefinir las
competencias. (Instituto Internacional de
Planeamiento de la Educación, 2000)
Las noticias que se refieran a la educación en
Latinoamérica muestren en su mayoría
panoramas desalentadores. En este aspecto
Ecuador no escapa a dicha circunstancia. La
educación básica elemental atraviesa cambios
por las políticas educativas que el Estado
ecuatoriano implanta en los últimos años, pero
aún no es suficiente para al menos alcanzar los
indicadores que muestran Chille y Uruguay en
cuanto a su educación primaria.
Las reformas educativas de los años 90 se
centraron en la gestión. La gestión, fue por lo
tanto el foco principal de la política, pero por lo
mismo, ante la dificultad de asegurar la
coherencia de la gestión del sistema también
pasó a ser el principal problema. Las políticas
de reestructuración del sistema, mediante las
políticas de descentralización y de
centralización, cambiaron las reglas del
funcionamiento del sistema educativo.
(Casassus J., 2000, pág. 18)
En este sentido se ha implantado y lanzado en
el año 2010, en Ecuador esta tan anhelada
descentralización en la gestión educativa a nivel
nacional.
Antiguamente desde el Ministerio de Educación
que quedaba en la capital del país, Quito, se
pretendía controlar la gestión de las
instituciones educativas más alejadas de la
ciudad. Sin embargo y siguiendo el modelo del
poder ejecutivo, se ha dividido y
descentralizado el sistema educativo. En zonas
distritos y circuitos que permitirá ser más
eficiente optimizando los recursos y con una
adecuada planificación.
Desarrollo
Gestión educativa
La gestión es entendida como el sistema de
actividades estratégicas y planificadas que se
llevan a cabo guiadas por instrucciones y
técnicas apropiadas para obtener determinados
fines o metas. Estos fines, metas u objetivos,
pueden ser alcanzados por personas,
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instituciones, empresas tanto públicas como
privadas.
La gestión educativa está conformada
por un conjunto de procesos organizados
que permiten que una institución o una
secretaría de educación logren sus
objetivos y metas. Una gestión apropiada
pasa por momentos de diagnóstico,
planeación, ejecución, seguimiento y
evaluación que se nutren entre y
conducen a la obtención de los resultados
definidos por los equipos directivos. Una
buena gestión es la clave para que lo que
haga cada integrante de una institución
tenga sentido y pertenencia dentro de un
proyecto que es de todos. (Altablero,
2007)
En decir, es importante conseguir que todos
trabajen hacia un mismo objetivo para lograr lo
que se quiere, y lograr una mejora continua. De
ahí la importancia de tener en cuenta los cuatro
ámbitos de la gestión educativa que son la
gestión directiva, gestión pedagógica y
académica, gestión de la comunidad y gestión
administrativa y financiera.
La gestión educativa según el portal Educando
(2009, pág. 1) es:
Un proceso orientado al fortalecimiento
de los Proyectos Educativos de las
Instituciones, que ayuda a mantener la
autonomía institucional, en el marco de
las políticas públicas, y que enriquece los
procesos pedagógicos con el fin de
responder a las necesidades educativas
locales, regionales.
Carrillo (2002) considera que la gestión
educativa es como una función orientada a
forjar y mantener esquemas administrativos y
pedagógicos como procesos internos de
naturaleza demográficas, equitativa y eficiente
que permitan a los que receptores educativos
desarrollarse como personas plenas,
responsables, eficaces y como ciudadanos con
la capacidad de sincronizar su proyecto
personal con el social.
Asimismo, para la presente investigación se
tomará como definición operacional el concepto
dado por Botero (2009, pág. 2) “conjunto de
procesos, toma de decisiones y realización de
acciones que permitan llevar a cabo las
prácticas pedagógicas, su ejecución y
evaluación”.
La gestión educativa es un proceso orientado al
fortalecimiento de los Proyectos Educativos de
las Instituciones, que ayuda a mantener la
autonomía institucional, en el marco de las
políticas públicas, y que enriquece los procesos
pedagógicos con el fin de responder a las
necesidades educativas locales, regionales.
(EDUCANDO, 2009)
Por otro lado según el Instituto Peruano de
Evaluación, Acreditación y Certificación de la
Calidad de la Educación Básica (2011, pág. 11)
la gestión educativa es “la capacidad que tiene
la institución para dirigir sus procesos, recursos
y toma de decisiones, en función a la mejora
permanente del proceso de enseñanza-
aprendizaje y el logro de la formación integral
de todos los estudiantes que atiende”, esta
definición la tomaremos para el este trabajo.
Asimismo el Sistema Nacional de Evaluación,
Acreditación y Certificación de la Calidad
Educativa (2006, pág. 13) posee la potestad de
asegurar a la sociedad que las instituciones
educativas públicas y privadas ofrezcan un
servicio de calidad, a través de la
recomendación de acciones para superar las
debilidades y carencias identificadas en los
resultados de las autoevaluaciones y
evaluaciones externas.
Finalmente, desde una visión ligada con la
teoría de las organizaciones, Pozner (2000, pág.
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23), propone que la gestión educativa es vista
como “un conjunto de procedimientos teórico-
prácticos integrados horizontal y verticalmente
dentro del sistema educativo para cumplir los
mandatos sociales”.
Por ello es conveniente conocer a la institución
educativa y realizar un diagnóstico,
identificando y potenciando sus oportunidades,
fortalezas, amenazas y debilidades; así como las
percepciones de los miembros de la comunidad
educativa.
Características de la gestión educativa
Como se mencionó líneas arriba la gestión de la
educación es el conjunto de métodos,
procedimientos y técnicas que permiten llevar a
la práctica la teoría explicativa de la conducción
de la educación, es decir son las estrategias que
posibilitan la administración del desarrollo de la
educación. Por ello Carrasco (2002, págs. 46-
47) propone las siguientes características de la
gestión educativa:
Es un proceso dinamizador. La gestión
educativa como conjunto de procedimiento
y técnicas, hace posible no solamente la
conducción de las empresas e instituciones
educativas, sino que también les
proporciona, los mecanismos adecuados
para su constante cambio de innovación.
Es un proceso sistemático. Los
procedimientos, técnicas, instrumentos y
estrategias de gestión educativa
constituyen en un conjunto de elementos
que están conexionados entre sí, e
interactúan para lograr los propósitos y
fines de las instituciones educativas.
Es un proceso flexible. Como sistema
de estrategias, métodos y técnicas, posee
un alto grado de flexibilidad, en tanto, debe
adaptarse a las diversas características
sociales y culturales que rodea a la
institución educativa.
Se sustenta más en la coordinación que
en la imposición. La coordinación es una
herramienta clave en la conducción y
dirección de las instituciones educativas,
por tanto, una buena gestión basada en esta
estrategia tendrá definitivamente mayor
éxito que aquellas que toman la imposición
y la arbitrariedad como práctica
permanente.
De acuerdo con Educando (2009, pág. 3) las
características de la gestión educativa consisten
en:
Presentar un perfil integral, coherente
y unificado de decisiones.
Definir los objetivos institucionales,
las propuestas de acción y las prioridades
en la administración de recursos.
Definir acciones para extraer ventajas
a futuro; se consideran tanto las
oportunidades del medio en el que está
inserta, como los logros y problemas de la
misma organización.
Comprender a todos los actores
institucionales.
Definir el tipo de servicio educativo
que se ofrece.
En el contexto actual de cambios constantes y
vertiginosos, las instituciones educativas se ven
en la necesidad de efectuar replanteamientos en
su forma de trabajo, cuestionando sus
finalidades, alcances y organización a lo que se
suman las nuevas competencias o capacidades
exigidas para quienes tienen a su cargo los
procesos de gestión educativa.
Para realizar una gestión educativa adecuada es
importante conocer sus características
(Espinosa, 2014, págs. 36-38):
Incluyente y participativa. Inclusión es
una actitud que abarca escuchar, dialogar,
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participar, cooperar, preguntar, confiar,
aceptar y acoger las necesidades de otros,
pero también es un proceso inacabado y
continuo; se trata de una práctica que parte
de reconocer a las personas, sus necesidades
y sus diferencias para construir con ellas a
partir de un proceso participativo. El
desarrollo de una cultura incluyente en el
ámbito educativo lleva implícita la
participación de toda la comunidad
educativa: jefes de sector, supervisores,
asesores técnicos, personal directivo,
docente, administrativo escolar, alumnos y
padres de familia.
Reflexiva. Sugiere el espacio de
reflexión en la acción; es decir, la revisión
constante de la práctica profesional de
quienes desarrollan funciones de
supervisión, asesoría, dirección y docencia,
para asegurar el alcance de los propósitos
planteados. Se analizan los resultados que se
obtienen, a partir de la aplicación de un plan
estratégico en las escuelas de la zona y de la
forma en que se resuelven determinadas
situaciones para hacer eficientes los procesos
educativos de la supervisión y de la escuela.
Una acción reflexiva implica tomar a la
práctica como objetivo de estudio, para
reconocer sus alcances y mejorarla de
manera sistemática. La reflexión no es un
proceso de evaluación formal, pero sí un
modo de observar críticamente el quehacer
cotidiano.
Dialogo informado. Como mecanismo
que posibilita la comunicación y el
intercambio crítico y propositivo entre pares
(coordinadores, supervisores docentes,
directores, asesores o integrantes del equipo
de supervisión), para favorecer la expresión
de ideas y opiniones para establecer
acuerdos, definir objetivos, estrategias y
metas para mejorar la comunicación e
interacción entre los distintos actores
educativos. Refiere a “saber de qué se habla
y no sólo de supones”, la comunicación
inteligente se alimenta de información.
Dialogar con los otros permite la exploración
de sus ideas, así como el conocimiento de
uno mismo. Este proceso, sin duda,
contribuye a dejar atrás la imposición de
opiniones para obtener acuerdos producto de
la reflexión, el diálogo y la información,
mejorando la respuesta del equipo de trabajo.
Relaciones horizontales. Es importante
que la interacción entre los miembros del
grupo de supervisión y asesores técnicos sea
entre pares. Hoy conviene establecer
relaciones horizontales de trabajo para el
desarrollo de actividades que enriquezcan la
dinámica grupal. Una relación horizontal
favorece el clima para dialogar, aprender,
expresar comentarios y propuestas, y para
generar ambientes de confianza que
permitan potenciar las capacidades
individuales y colectivas. Es necesario
superar la cultura de la jerarquía y de la
veracidad; su transformación establece
estrecha relación con conceptos de
colaboración, solidaria y participación.
Trabajo colegiado y colaborativo. Una
actitud de motivación y apertura que integra
el potencial del equipo en el trabajo
colectivo, a través de la cual, los supervisores
y asesores realizan análisis, evaluaciones,
acuerdos, debates, negociaciones,
discusiones intelectuales o académicas entre
pares; asimismo, lo promueven en el interior
de las escuelas como un recurso para
establecer acuerdos y tomar decisiones con
los directores y maestros. El trabajo
colegiado implica un alto nivel de
compromiso y responsabilidad de cada uno
de los integrantes del equipo de supervisión
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y de los integrantes de la comunidad escolar
en los diferentes momentos de participación.
Liderazgo compartido. La función
directiva de los supervisores requiere una
coordinación académica profesional y
flexible con su equipo para guiar las
actividades; es decir, la autoridad se ejerce
como una forma de gobierno desde la
perspectiva de un liderazgo compartido. Para
lograrlo, es sustancial reconocer el potencial
intelectual y práctico de cada integrante del
equipo de trabajo, de la importancia de
valorar sus aportaciones como relevantes en
la toma de decisiones y para conducir la
organización, al partir de principios y valores
que destaquen la horizontalidad y
corresponsabilidad en las relaciones que
caracterizan a la nueva gestión institucional.
Fomenta la participación social. En los
procesos de desarrollo social, entre ellos la
educación resultado esencial la participación
de los padres de familia en los asuntos
relacionados con el aprendizaje de sus hijos.
Desempeño docente
Según Chiavenato (2010) define el desempeño
como las acciones o comportamiento
observador en los empleados que son relevantes
en el logro de los objetivos de la organización.
En efecto afirma que un buen desempeño
laboral es la fortaleza más relevante con la que
cuenta una organización.
Por su parte, Dolan (2003) plantea que el
desempeño es influenciado en gran parte por las
expectativas del empleado sobre el trabajo, sus
actitudes hacia los logros y su deseo de armonía.
Por tanto, el desempeño se relaciona o vincula
con las habilidades y conocimientos que apoyan
las acciones del trabajador, en pro de consolidar
los objetivos de la empresa.
El desempeño docente se ejerce en diferentes
campos o niveles; “el contexto sociocultural, el
entorno institucional, el ambiente de aula y
sobre el propio docente, mediante una acción
reflexiva” (Vásquez, 2009, pág. 19). El
desempeño se evalúa para mejorar la calidad
educativa y cualificar la profesión docente. En
cuanto a la definición de desempeño docente,
Cahuana (2006, pág. 65) menciona:
Que es el ejercicio práctico de una
persona que ejecuta las obligaciones y
roles establecidos legal, institucional y
socialmente, pero que son inherentes a la
profesión docente. Entre tales
actividades, se mencionan la
planificación y programación educativa,
la facilitación del aprendizaje, el empleo
de estrategias didácticas, el uso de
materiales y medios didácticos, la
evaluación del aprendizaje, etc. las que
configuran en su conjunto, lo esencial del
proceso educativo. Esta esencialidad del
factor desempeño docente ya considerada
en la determinación del problema de
investigación se ha verificado mediante
múltiples estudios, al punto que se ha
incluido un conjunto de rasgos relativos
al desempeño docente, como propios del
patrón de las denominadas escuelas
eficaces, entre las que se mencionan una
elevada participación de la docencia en
las decisiones pedagógicas,
considerándoseles como profesionales
expertos.
Igualmente, Vidarte (2005, pág. 45) considera
que:
El desempeño docente no solo debe
abarcar su capacidad de transmisión de
sus conocimientos sino también debe
tener el tino para aprovechar al máximo
los escasos recursos educativos. Y agrega
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que la falta de mobiliarios y recursos
educativos en determinados centros
educativos no debe ser la disculpa para
decir que la calidad de la enseñanza
podría ser mejor si se contara con tales
recursos”.
El desempeño docente es a el accionar del
educador como profesional experto en el campo
educacional y “comprende también el sentirse
apropiado del saber pedagógico que es la
creación de conocimientos que se van
construyendo diariamente cuando se diseña y
organiza el modo de enseñar, o cuando se
interactúa con los alumnos” (Saravia & López,
2008, pág. 89)
En opinión de Montenegro (2003, pág. 18) el
desempeño docente se entiende “como el
cumplimiento de sus funciones; éste se halla
determinado por factores asociados al propio
docente, al estudiante y al entorno”.
Para Cerda (2003, pág. 250) el desempeño
docente se define como:
Las competencias sólo tienen forma a
través del desempeño, porque no es
posible evaluarlas directamente sino por
medio de la actuación el desempeño es un
término proveniente de la administración
de empresas y particularmente de la
gestión de recursos humanos y los
criterios para selección de personal.
Valdés (2006, pág. 32) señala que el desempeño
de un profesor es:
Un proceso sistemático de obtención de
datos válidos y fiables, con el objetivo de
comprobar y valorar el efecto educativo
que produce en los alumnos el despliegue
de sus capacidades pedagógicas, su
emocionalidad, responsabilidad laboral y
la naturaleza de sus relaciones
interpersonales con alumnos, padres,
directivos, colegas y representantes de las
instituciones de la comunidad.
En opinión de Montenegro (2003, pág. 18),
“mientras la competencia es un patrón general
de comportamiento, el desempeño es un
conjunto de acciones concretas”. El desempeño
del docente se entiende como el cumplimiento
de sus funciones; éste se halla determinado por
factores asociados al propio docente, al
estudiante y al entorno.
Así mismo, el desempeño ejerce en diferentes
campos o niveles: el contexto sociocultural, el
entorno institucional, el ambiente de aula y
sobre el propio docente, mediante una acción
reflexiva. El desempeño se evalúa para mejorar
la calidad educativa y cualificar la profesión
docente. Para esto, la evaluación presenta
funciones y características bien determinadas
que se tienen en cuenta es el momento de la
aplicación. De ahí la importancia de definir
estándares que sirvan de base para llevar a cabo
el proceso de evaluación.
El desempeño docente es una de las variables
más conocidas y útiles para comprender la
calidad del ejercicio pedagógico de los
profesores. En el ámbito universitario hay una
ausencia de criterios que especifiquen cuáles
deben ser las funciones y roles específicos del
profesor (Sánchez & Teruel, 2004)
En efecto se espera que la educación y los
maestros, más que transmitir abundante
información, promuevan el desarrollo de
competencias como garantía para que los
sujetos puedan seguir aprendiendo a lo largo de
su vida y se desempeñen de manera pertinente
y satisfactoria en un mundo cambiante y
complejo.
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Desafíos del desempeño docente
Espinosa (2014, pág. 28) señala que la
formación inicial y la capacitación continua y
permanente de los educadores es uno de los
factores que más inciden en la calidad de su
trabajo, a pesar de ello, en la mayoría de países
latinoamericanos persisten aún algunos
problemas, los mismos que son considerados un
verdadero desafío para el eficiente desempeño
de los docentes.
a) Predominio de enfoques y modelos
tradicionales en las instituciones
formadoras de docentes.
b) Déficit en la calidad de los formadores de
formadores.
c) Desarticulación entre formación inicial y
formación permanente.
d) Ausencia de espacios de coordinación
entre los responsables de la formación de
los docentes.
e) Reformas centradas en la capacitación sin
incidencia en la formación inicial.
f) Capacitación, entendida como la sucesión
de eventos organizados desde la oferta y
no desde la demanda.
g) Capacitación a las personas aisladamente
y no a los equipos docentes.
h) Asistencia a cursos de perfeccionamiento
por el puntaje para el ascenso de
categorías más allá de la utilidad para una
función específica.
i) Carencia de apoyo técnico,
acompañamiento, monitoreo y
evaluación al trabajo docente al interior
de las propias instituciones educativas.
j) Insatisfacción por los contenidos y la
pertinencia de los procesos de formación.
k) Débil incorporación de las tecnologías de
información y comunicación a la
formación de maestros.
l) Ausencia de mecanismos
institucionalizados de evaluación a la
calidad de la formación inicial y en
servicio de los docentes.
Objetivos del desempeño docente
Según Feeney (2001, pág. 201) para mejorar la
calidad del desempeño de los docentes, debe ser
en función del mejoramiento de la educación
ofrecida en los establecimientos del país. Por
ello citaremos los siguientes objetivos de este
sistema de evaluación:
a) Estimular y favorecer el interés por el
desarrollo profesional de docentes. En la
que medida en que se proponga un sistema
que presente metas alcanzadas de
mejoramiento docente y oportunidades de
desarrollo profesional, los profesores
sentirán estimulados a tratar de alcanzadas
y alentados cuando lo hagan. El desarrollo
profesional puede ocurrir en varias esferas
de la vida del profesor. Mejorar su
conocimiento y capacidad con relación a
mismo, a sus roles, el contexto de escuela
y educacional y sus aspiraciones de carrera.
b) Contribuir al mejoramiento de la
gestión pedagógica de los
establecimientos. Esto ocurrirá en la
medida que se cumpla el objetivo anterior.
Mejorará su modo de enseñar, sus
conocimientos de contenido, sus funciones
como gestor de aprendizaje y como
orientador de jóvenes, sus relaciones con
colegas y su contribución a los proyectos
de mejoramiento de su establecimiento
educacional.
c) Favorecer la formación integral de los
educandos. En la medida en que se cuente
con profesionales que están alertas
respecto a su rol, tarea y funciones y saben
cómo ejecutarlas y mejorarlas, su atención
se centrará con más precisión en las tareas
y requerimientos de aprendizaje de los
estudiantes, como también en sus
necesidades de desarrollo profesional.
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Evaluación del desempeño docente
Para una mejor comprensión de la evaluación
del desempeño docente hay que tener en cuenta
lo siguiente, según Piña (2010, págs. 37-38)
distingue cuatro tipos de evaluaciones:
Tipos de evaluación
a) Evaluación de Contexto. Trata de
identificar las características del entorno en
el cual el programa de orientación se va a
llevar a cabo, establece las relaciones y
define aquellos problemas que tienen que
ser solucionados. La finalidad que persigue
es:
Definir las características y parámetros
del entorno donde se desarrolla el
programa.
Determinar las metas generales y los
objetivos específicos.
Identificar y diagnosticar los problemas y
obstáculos que pudieran impedir el logro
de metas y objetivos.
b) Evaluación de Entrada. Se utiliza para
determinar cómo emplear los recursos
disponibles, para satisfacer las metas y
objetivos del programa, orienta para
efectuar los cambios necesarios. La
finalidad que persigue es:
Diseñar un programa para satisfacer los
objetivos.
Determinar los recursos que
necesitamos utilizar en el programa.
Establecer si los recursos humanos y
materiales son los adecuados.
c) Evaluación de Proceso. Es una
comprobación continua de la realización de
un plan. Proporciona información sobre la
eficiencia y eficacia de las estrategias,
además persigue proporcionar la
información necesaria para determinar si el
programa llevado a cabo sería aceptado tal
o cual o corregir aquellos aspectos que no
han funcionado como debe ser. Su
cometido es:
Identificar las discrepancias existentes
entre el diseño final establecido y la
implementación real efectuada.
Identificar los defectos en el diseño o
plan de implementación.
d) Evaluación de Producto. Es valorar,
interpretar y juzgar los logros de un
programa. Tiene como finalidad recoger
información que nos permita analizar si los
objetivos específicos que nos habíamos
propuesto alcanzar en nuestro programa
han sido logrados o no, con el fin de tomar
determinadas decisiones de reciclaje
Conclusión
La investigación educativa actual ha
demostrado que la escuela se ha transformado
en una organización de aprendizaje que debe ser
bien estructurado y se renueve continuamente
teniendo en cuenta sus necesidades actuales y
futuras. La gestión educativa es el mediador que
activa la inspiración, la motivación, el apoyo y
la orientación en la dirección correcta para sacar
el máximo provecho de los maestros y lograr el
mejoramiento escolar. Tal vez, el hallazgo más
frecuente es como la motivación de los
educadores, la satisfacción laboral en los
lugares de trabajo, compromiso con la
organización, la ciudadanía organizacional y
liderazgo de los maestros son sólo algunos de
los factores de la gestión educativa que son
considerados para ser fuertemente influencia
sobre el empoderamiento de los docentes. Lo
que es muy interesante también es que, de
acuerdo con la literatura y las pruebas
aportadas.
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Gutiérrez