
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 6 No. 10.1
Edición Especial UNEMI 2025
Página 734
el 10% de niños en Sudamérica padecen de esta
condición, lo que representa el 30 % de los
casos de historia clínica de los especialistas en
dicha afección. En el contexto educativo
podemos destacar la afección del TDAH en el
entorno emocional, ya que como menciona
Vygotsky las relaciones sociales son un punto
central para el desarrollo cognitivo intelectual
(Correa, 2022). A nivel nacional, en la
provincia de Los Ríos según Mora (2020), el
70% de los alumnos que padecen esta condición
sufren de aislamiento social lo que dificulta que
el estudiante pueda mantenerse enfocado y
prestar atención. En la provincia del Guayas el
60% de padres desconoce que su hijo padece de
este trastorno, asociando el comportamiento
con ser "inquieto". Solo el 40% reconocen que
su hijo padece de hiperactividad y comprenden
que afecta el 65% de su aprendizaje,
provocando bajo autoestima, aislamiento social
y deserción escolar. En la provincia de El Oro
el 60% de los maestros les resulta difícil trabajar
con niños que padecen este trastorno ya que su
conducta distrae al resto de estudiantes; el 40%
son educadores capacitados para afrontar estos
problemas (Melchor, 2021).
A nivel local en Marcabelí, en la Escuela
"Febres Cordero" el problema del bullying tiene
consecuencias significativas en el bienestar
emocional, social y académico de los
estudiantes. Se ha observado un aumento en los
niveles de ansiedad, depresión y estrés entre las
víctimas, así como una disminución en su
rendimiento académico. Según Barria (2020)
los niños y adolescentes con TDAH son más
propensos a ser víctimas, acosadores o
espectadores del bullying. Aproximadamente
uno de cada 3 estudiantes sufre de algún tipo de
acoso, sobrepasa el 36% con violencia física,
concluyendo que la violencia afecta el
desarrollo cognitivo y afectivo de los niños. En
un estudio realizado en México por Monsiváis
y Cervantes (2020) obtienen que alrededor del
60% de docentes manifiesta actitudes
desfavorables hacia los estudiantes con TDAH,
concluyendo que los docentes necesitan
comprender las implicaciones de este trastorno.
Córdova (2024) en Perú, con el objetivo de
sensibilizar acerca de la existencia del TDAH,
afirma que al menos un 5% de niños en etapa
escolar lo padecen, concluyendo que el TDAH
debe ser tratado por especialistas médicos para
contribuir a la mejora conductual. Orozco et al.
(2021) en Ecuador obtiene como resultado que
a nivel profesional no existen herramientas
adecuadas para el diagnóstico, concluyendo que
las instituciones tienen escaso apoyo y la
inexistencia de directrices apropiadas.
Galarza y Fernández (2022) en Guayaquil, con
el objetivo de crear programas de estrategias
para minimizar el rezago escolar, obtienen que
el 61,67% de los estudiantes diagnosticados son
hiperactivos, concluyendo que es indispensable
implementar nuevas metodologías de
enseñanza. Romero (2022) en Cuenca, con el
objetivo de analizar el estrés familiar cuando
existen niños con TDAH, obtiene que no existe
relación en el estrés familiar y las funciones
ejecutivas de los niños. Villafuerte y Zambrano
(2024) en su estudio titulado “Desarrollo de la
inteligencia emocional en preescolares con
TDAH: un estudio de caso en un centro
educativo de Manta-Manabí-Ecuador”, con el
objeto de buscar la mejora de la inteligencia
emocional de sus estudiantes, debido la
importancia de la educación emocional en niños
con TDAH, estudian el caso de un estudiante en
un centro educativo de Manta, el estudio cuasi-
experimental, con enfoque cualitativo, con la
técnica de observación, muestra como resultado
la hiperactividad del infante y su no
participación en clases, concluyendo a través de
la aplicación de cuestionarios en escala de
Conners sobre inteligencia emocional,