Página 698
capacity of older adults is confirmed,
highlighting the importance of their integration
into community and healthcare settings as part
of strategies aimed at active aging.
Keywords: Weight training, Sarcopenia,
Muscle function, Older adults, Health
education, Disease prevention.
Sumário
O aumento da sarcopenia nas pessoas com mais
de 40 anos representa um desafio para a saúde
pública, uma vez que compromete a massa
muscular, a força e a função física. Para
analisar o impacto de um programa de treino de
força, foi desenvolvido um estudo quantitativo,
experimental e longitudinal. Participaram no
estudo vinte adultos com mais de 40 anos,
divididos em dois grupos: um grupo
experimental, que seguiu um programa
progressivo de treino de força durante 12
semanas, e um grupo de controlo, que não
recebeu qualquer intervenção. Cada
participante foi sujeito a três avaliações: no
início, a meio e no final do programa. Os dados
recolhidos foram processados utilizando
análises estatísticas comparativas, incluindo
testes de significância e cálculos do tamanho do
efeito. Os participantes do grupo experimental
apresentaram melhorias significativas na massa
muscular, na força de preensão manual e no
desempenho físico, enquanto não se
observaram alterações no grupo de controlo. A
intervenção revelou-se eficaz no combate aos
efeitos negativos do envelhecimento muscular.
Confirma-se a utilidade de programas
estruturados de treino de força para melhorar a
capacidade funcional dos idosos, destacando-
se a importância da sua integração em
contextos comunitários e de saúde como parte
de estratégias que visam o envelhecimento
ativo.
Palavras-chave: Treinamento com pesos,
Sarcopenia, Função muscular, Idosos,
Educação em saúde, Prevenção de doenças.
Introducción
La sarcopenia, entendida como la pérdida
progresiva de masa, fuerza y función muscular,
se ha consolidado como una de las condiciones
fisiopatológicas más prevalentes y limitantes en
la población adulta mayor. Sin embargo,
investigaciones recientes han puesto de
manifiesto que este proceso no es exclusivo de
edades avanzadas, sino que puede iniciar de
forma silenciosa a partir de la cuarta década de
vida, acelerándose con el sedentarismo, la mala
nutrición y la ausencia de estrategias
preventivas oportunas (Şenoymak et al., 2024).
Esta realidad plantea la necesidad de revisar los
enfoques tradicionales, centrados en la
rehabilitación de la sarcopenia en adultos
mayores, para pasar a una mirada preventiva
que inicie desde los 40 años, etapa en la que aún
es posible intervenir con mayor eficacia para
preservar la salud muscular. Dentro de las
estrategias reconocidas por su efectividad para
combatir la sarcopenia, el entrenamiento con
pesas o entrenamiento de fuerza ha adquirido un
protagonismo destacado. Numerosas
investigaciones han evidenciado que este tipo
de ejercicio contribuye no solo al aumento de la
masa muscular, sino también a la mejora del
equilibrio, la funcionalidad y la autonomía en
adultos de mediana y avanzada edad (Fernández
et al., 2021). A diferencia de otras modalidades
como el ejercicio aeróbico o las actividades
recreativas, el trabajo con resistencia progresiva
estimula los mecanismos anabólicos del
músculo esquelético, favorece la síntesis
proteica y retarda el deterioro neuromuscular.
Pese a estas evidencias, aún se percibe una débil
integración del entrenamiento con pesas en los
programas educativos y de promoción de la
salud dirigidos a adultos mayores de 40 años.
La mayoría de las campañas institucionales
siguen centradas en recomendaciones generales
de actividad física, sin especificar la necesidad
de incorporar rutinas de fuerza estructuradas.
Incluso en contextos clínicos o comunitarios, la
prescripción del ejercicio resistido se encuentra
limitada por barreras culturales, mitos sobre su