Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 4.1
Edición Especial IV 2026
Arteaga et al. (2022), la integración efectiva de
también como un elemento muy importante que
potencia la adquisición de conocimientos
previos. Este argumento lo contrastamos con el
estudio de Espinoza (2024), quien demuestra en
su estudio una correlación de 0.438 y una
significancia de 0.054, entre el uso de la
tecnología educativa y la comprensión lectora,
demostrando que existe una relación moderada
pero no significativa entre el uso de
herramientas tecnológicas y la predilección de
los educandos sobre los dispositivos digitales
frente a métodos tradicionales.
la tecnología en el aula exhibe una valoración
positiva en el aprendizaje de los estudiantes,
siendo el pilar que determina la calidad y
equidad de la formación en la era digital actual,
su importancia radica en la facultad para superar
obstáculos socioeconómicos. En este sentido la
transformación ocurre cuando las TIC se
encuentran con la capacidad docente, ya que
debe existir una metodología que las integre de
forma significativa, para que estas herramientas
cumplan su propósito.
De manera complementaria según Reyes
(2024), la carga cognitiva cumple un papel
importante cuando se aplican las brechas
digitales dentro de las instituciones educativas,
puesto a que el éxito de la sabiduría dependerá
de cómo se procesan las informaciones a través
de estas interfaces digitales, dentro de este
aspecto, la efectividad e importancia del uso de
los recursos digitales en el aula no se mide por
su complejidad, sino por la capacidad de
integración en los procesos cognitivos del
educando sin que se presentan saturaciones.
Del mismo modo, en el estudio de Meléndez y
Guillén (2022), quienes demuestran en su
estudio una correlación de 0,499 y una
significancia de 0.000 (< a α= 0,05), entre el uso
de las TIC y los estilos de aprendizajes en los
estudiantes, de esta manera logra demostrar que
la tecnología ha transformado radicalmente la
manera en la que se desarrolla y se difunde el
conocimiento, ya que se adaptan a las
preferencias cognitivas y sensoriales de los
alumnos. Por otro lado, lo expresado se puede
fundamentar con Navarrete et al. (2024),
quienes sostienen que en su estudio existen
resultados significativos, ya que si hay una
relación detectable entre las dos variables, con
una correlación de 0.67 y una significancia de
(p = 0.048) entre el uso de las herramientas
tecnológicas y el rendimiento académico, por
consiguiente, ha podido demostrar, que el uso
adecuado de dispositivos actúa como un
catalizador en el ámbito académico, al facilitar
fuentes globales de informaciones actualizadas,
permitiendo mejorar las calificaciones y el
rendimiento estudiantil.
Desde la perspectiva del aprendizaje de los
estudiantes, tiene un fuerte vínculo con la teoría
conectivista,
según
Quintero
(2024),
se
considera como un proceso activo, donde existe
la construcción de conocimientos propios a
partir de la interacción y las experiencias
previas con el entorno. De la misma forma, a
diferencia de los modelos tradicionales, el
constructivismo digital si les otorga a los
estudiantes el papel de ser los propios
arquitectos de su aprendizaje significativo. En
este sentido, la relación de las dimensiones y
variables antes mencionadas según la tabla 1, se
evidencia que existe una correlación de
Spearman (rho) de 0.940 y un nivel de
significancia de p = 0.000 (p < 0.01), dando por
análisis que la tecnología no solo se enfoca en
ser un recurso complementario, sino que
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Se identificó un coeficiente de Rho de
Spearman de r = ,851, lo que demuestra una
correlación positiva de magnitud alta entre la
frecuencia y modalidad de uso de las
herramientas tecnológicas y el nivel de
aprendizaje
alcanzado
por
los
alumnos.