Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 213
LAS ACTIVIDADES LÚDICAS Y EL DESARROLLO DE HABILIDADES SOCIALES EN
ESTUDIANTES DEL CANTÓN AMBATO
PLAYFUL ACTIVITIES AND THE DEVELOPMENT OF SOCIAL SKILLS IN STUDENTS
OF THE AMBATO CANTON
Autores: ¹Yobana Anahí Leones Naranjo, ²Evelyn Nicole Oviedo Sinche, ³Karla Melissa Zumba
Pardo y
4
Milton Alfonso Criollo Turusina.
¹ORCID ID: https://orcid.org/0009-0002-7376-5816
²ORCID ID: https://orcid.org/0009-0001-4731-2904
3
ORCID ID: https://orcid.org/0009-0002-7376-5816
4
ORCID ID: https://orcid.org/0000-0002-3394-1160
¹E-mail de contacto: yleonesn@unemi.edu.ec
²E-mail de contacto: eoviedos@unemi.edu.ec
³E-mail de contacto: kzumbap@unemi.edu.ec
4
E-mail de contacto: mcriollot2@unemi.edu.ec
Afiliación:
1*2*3*4*
Universidad Estatal de Milagro, (Ecuador).
Artículo recibido: 19 de Mayo del 2026
Artículo revisado: 21 de Mayo del 2026
Artículo aprobado: 21 de Mayo del 2026
¹Estudiante de octavo semestre, de la carrera de Educación Básica modalidad en línea de la Universidad Estatal de Milagro, (Ecuador).
²Estudiante de octavo semestre, de la carrera de Educación Básica modalidad en línea de la Universidad Estatal de Milagro, (Ecuador).
³Estudiante de octavo semestre, de la carrera de Educación Básica modalidad en línea de la Universidad Estatal de Milagro, (Ecuador).
4
Licenciado en Ciencias de la Educación Especialización en Arte, graduado de la Universidad de Guayaquil, (Ecuador). Magíster en
Docencia Universitaria graduado de la Universidad César Vallejo (Perú). Doctorante en Educación en la Universidad César Vallejo,
(Perú).
Resumen
El presente estudio analiza la relación entre las
actividades lúdicas y el desarrollo de
habilidades sociales en estudiantes del Cantón
Ambato durante el año 2026. La investigación
surge debido a las dificultades observadas en los
estudiantes para comunicarse, trabajar en
equipo y participar activamente en actividades
grupales, así como por la escasa aplicación de
estrategias lúdicas dentro del proceso
educativo. El objetivo principal fue determinar
la correlación entre las actividades lúdicas y el
desarrollo de habilidades sociales en estudiantes
de la Unidad Educativa César Augusto Salazar
Chávez. La metodología empleada fue de tipo
básico, con enfoque cuantitativo, diseño no
experimental y alcance correlacional. La
población estuvo conformada por 60
estudiantes y la muestra por 25 participantes
seleccionados de manera intencional. Para la
recolección de datos se utilizó la encuesta y un
cuestionario tipo Likert como instrumento
principal. La confiabilidad del instrumento fue
alta, obteniéndose un Alfa de Cronbach de α =
0.9092. Asimismo, la prueba de normalidad
permitió aplicar el coeficiente de correlación de
Pearson. Los resultados evidenciaron una
relación positiva y significativa entre las
actividades lúdicas y el desarrollo de
habilidades sociales. La dimensión subjetiva del
juego infantil presentó una correlación
moderada de r = 0.538, mientras que la
dimensión cultural obtuvo r = 0.575. En
conclusión, las actividades lúdicas fortalecen
habilidades como la comunicación, la empatía,
la cooperación y la convivencia escolar,
favoreciendo el desarrollo integral de los
estudiantes y mejorando su interacción social
dentro del entorno educativo.
Palabras clave: Actividades lúdicas,
Habilidades sociales, Juego infantil,
Interacción social, Convivencia escolar,
Estrategias pedagógicas, Desarrollo
integral.
Abstract
This study analyzes the relationship between
recreational activities and the development of
social skills in students in the Ambato Canton
during 2026. The research arose from the
difficulties observed in students
communicating, working in teams, and actively
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 214
participating in group activities, as well as from
the limited application of recreational strategies
within the educational process. The main
objective was to determine the correlation
between recreational activities and the
development of social skills in students of the
César Augusto Salazar Chávez Educational
Unit. The methodology employed was basic,
with a quantitative approach, a non-
experimental design, and a correlational scope.
The population consisted of 60 students, and the
sample comprised 25 participants selected
intentionally. Data was collected using a survey
and a Likert-type questionnaire as the primary
instrument. The instrument's reliability was
high, yielding a Cronbach's alpha of α = 0.9092.
Furthermore, the normality test allowed for the
application of Pearson's correlation coefficient.
The results showed a positive and significant
relationship between play activities and the
development of social skills. The subjective
dimension of children's play showed a moderate
correlation of r = 0.538, while the cultural
dimension showed a correlation of r = 0.575. In
conclusion, play activities strengthen skills such
as communication, empathy, cooperation, and
school coexistence, promoting the holistic
development of students and improving their
social interaction within the educational
environment.
Keywords: Play activities, Social skills,
Children's play, Social interaction, School
coexistence, Pedagogical strategies, Holistic
development.
Sumário
Este estudo analisa a relação entre atividades
recreativas e o desenvolvimento de habilidades
sociais em estudantes do Cantão de Ambato, no
ano de 2026. A pesquisa surgiu das dificuldades
observadas nos estudantes em se comunicar,
trabalhar em equipe e participar ativamente de
atividades em grupo, bem como da limitada
aplicação de estratégias recreativas no processo
educativo. O objetivo principal foi determinar a
correlação entre atividades recreativas e o
desenvolvimento de habilidades sociais em
estudantes da Unidade Educacional César
Augusto Salazar Chávez. A metodologia
empregada foi básica, com abordagem
quantitativa, delineamento não experimental e
escopo correlacional. A população foi composta
por 60 estudantes e a amostra por 25
participantes selecionados intencionalmente.
Os dados foram coletados por meio de um
questionário do tipo Likert como instrumento
principal. A confiabilidade do instrumento foi
alta, apresentando um alfa de Cronbach de α =
0,9092. Além disso, o teste de normalidade
permitiu a aplicação do coeficiente de
correlação de Pearson. Os resultados
demonstraram uma relação positiva e
significativa entre atividades lúdicas e o
desenvolvimento de habilidades sociais. A
dimensão subjetiva das brincadeiras infantis
apresentou uma correlação moderada de r =
0,538, enquanto a dimensão cultural apresentou
uma correlação de r = 0,575. Em conclusão, as
atividades lúdicas fortalecem habilidades como
comunicação, empatia, cooperação e
convivência escolar, promovendo o
desenvolvimento integral dos alunos e
melhorando sua interação social no ambiente
educacional.
Palavras-chave: Atividades recreativas,
habilidades sociais, brincadeiras infantis,
interação social, convivência escolar,
aprendizagem significativa, estratégias
pedagógicas, desenvolvimento integral.
Introducción
A nivel internacional, el trabajo académico
presentado por Kim (2021), en Corea del Sur, se
enfocó en “El uso del juego pedagógico en el
desarrollo de habilidades sociales en estudiantes
de educación básica”, el objetivo fue analizar
cómo las actividades lúdicas influyen en la
cooperación y comunicación entre estudiantes.
El estudio fue cuantitativo, con una muestra de
100 estudiantes y la aplicación de encuestas
como técnica. Los resultados evidenciaron un
incremento del 28% en la cooperación entre
pares y una reducción de conductas de
aislamiento social. Concluye que el juego es
una estrategia efectiva para mejorar la
interacción social en el aula. El autor, demuestra
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 215
que el juego favorece la cooperación y reduce el
aislamiento, fortaleciendo el clima escolar y las
relaciones entre estudiantes. Así mismo, el
trabajo académico presentado por López
(2022), en España, se enfocó en el “Uso de
actividades lúdicas como estrategia pedagógica
para el desarrollo de habilidades sociales en
estudiantes de educación primaria”, el objetivo
fue analizar la influencia del juego en la
interacción social y la participación estudiantil.
El estudio tuvo un enfoque cuantitativo, diseño
no experimental, con una muestra de 120
estudiantes, utilizando la encuesta como técnica
y el cuestionario como instrumento. Los
resultados evidenciaron que las actividades
lúdicas incrementan en un 36% la interacción
social positiva, mejorando el trabajo
colaborativo y la convivencia escolar. Concluye
que el juego fortalece las habilidades sociales y
el clima del aula. El trabajo del autor destaca la
importancia de las estrategias lúdicas en el
desarrollo social de los estudiantes,
evidenciando su aporte en la reducción del
aislamiento y el fortalecimiento de la
participación en clase.
En el mismo plano, el trabajo académico
presentado por Ramírez (2021), en México,
titulado “Estrategias lúdicas y su impacto en el
desarrollo de habilidades sociales en estudiantes
de educación básica”, tuvo como objetivo
determinar la influencia del juego en
habilidades sociales como la comunicación,
empatía y trabajo en equipo. El estudio fue de
enfoque cuantitativo, diseño correlacional, con
una muestra de 150 estudiantes y la encuesta
como técnica. Los resultados mostraron que los
estudiantes con actividades lúdicas
desarrollaron un 34% más habilidades sociales
que aquellos con enseñanza tradicional.
Concluye que el juego mejora la interacción
social y el aprendizaje significativo. El estudio,
evidencia que el aprendizaje lúdico fortalece el
desarrollo integral del estudiante y reduce el
aislamiento social en el entorno escolar. A nivel
de Nacional, el trabajo académico presentado
por Castillo (2022), en Ecuador, se enfocó en el
“Impacto de las actividades lúdicas en el
desarrollo de habilidades sociales en estudiantes
de educación básica”, el objetivo fue analizar la
relación entre el juego y la interacción social en
el aula. El estudio tuvo un enfoque cuantitativo,
diseño no experimental, con una muestra de 200
estudiantes, utilizando la encuesta como técnica
y el cuestionario como instrumento. Los
resultados evidenciaron que los estudiantes que
participan en actividades lúdicas mejoran en un
35% su interacción social. Concluye que el
juego favorece el desarrollo de habilidades
sociales y la convivencia escolar. El trabajo,
evidencia que la incorporación del juego en el
aula mejora significativamente la participación
estudiantil y reduce el aislamiento social.
Así mismo Martínez (2021), en Ecuador,
titulado “Uso de estrategias lúdicas en la
enseñanza y su impacto en la convivencia
escolar”, tuvo como objetivo determinar la
influencia de las actividades lúdicas en la
interacción entre estudiantes. El estudio fue
cuantitativo, con diseño correlacional y una
muestra de 180 estudiantes, aplicando la
encuesta como técnica. Los resultados
mostraron que solo el 42% de docentes
implementa juegos educativos de manera
constante, lo que limita el desarrollo social de
los estudiantes. Concluye que la falta de
estrategias lúdicas afecta la participación y la
convivencia escolar. El autor demuestra que la
escasa aplicación del juego pedagógico incide
negativamente en el desarrollo de habilidades
sociales. En este mismo plano, Paredes (2020),
señala en su trabajo titulado “Estrategias lúdicas
y participación estudiantil en el aula”, el
objetivo fue analizar mo el juego influye en
la participación y el comportamiento social de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 216
los estudiantes. El estudio fue de enfoque
cuantitativo, con una muestra de 150
estudiantes y la encuesta como técnica. Los
resultados evidenciaron que el 33% de
estudiantes presenta baja participación en
actividades grupales cuando no se aplican
estrategias lúdicas. Concluye que la falta de
juego educativo incrementa el aislamiento
social. El autor, resalta la importancia del juego
como herramienta pedagógica para mejorar la
interacción social en el aula.
A nivel local, en el Cantón Ambato,
específicamente en la Unidad Educativa César
Augusto Salazar Chávez, se evidencia que los
estudiantes presentan dificultades en el
desarrollo de habilidades sociales
fundamentales como la comunicación, el
trabajo en equipo y el control emocional, lo cual
repercute directamente en su interacción dentro
del aula y en su proceso de convivencia escolar.
Estas limitaciones se manifiestan en la poca
participación en actividades grupales, la
dificultad para expresar ideas y emociones de
manera adecuada, y la escasa disposición para
colaborar con sus compañeros durante las
actividades académicas y recreativas.
Asimismo, se observa que las actividades
lúdicas no son aplicadas de forma sistemática ni
planificada dentro del proceso de enseñanza-
aprendizaje, lo que reduce significativamente
las oportunidades de interacción social entre los
estudiantes.
Esta ausencia de estrategias lúdicas limita el
desarrollo de espacios de comunicación
espontánea, cooperación y resolución de
conflictos, aspectos esenciales para el
fortalecimiento de las habilidades sociales.
Además, se identifica que algunos estudiantes
presentan dificultades para integrarse en
actividades grupales y para expresar sus
emociones durante el juego, lo que evidencia
posibles signos de inseguridad, aislamiento o
falta de confianza en el entorno escolar. En este
contexto, se genera la necesidad de analizar la
relación entre las actividades lúdicas y el
desarrollo de habilidades sociales en los
estudiantes de la unidad educativa mencionada,
con el propósito de comprender cómo la
implementación adecuada del juego puede
contribuir al fortalecimiento de la interacción
social, la participación y el desarrollo
emocional de los estudiantes dentro del proceso
educativo.
En el presente estudio, las actividades lúdicas
constituyen un conjunto de estrategias
pedagógicas basadas en el juego que permiten
al estudiante aprender de manera activa,
significativa y participativa. Estas actividades
no se limitan únicamente al entretenimiento,
sino que representan un medio estructurado
para potenciar el desarrollo cognitivo, social,
emocional y motriz del estudiante dentro del
contexto educativo. De acuerdo con Lapo et al.
(2025), las actividades lúdicas son procesos
interactivos que facilitan la construcción del
conocimiento mediante la exploración, la
experimentación y la interacción con otros,
promoviendo así el aprendizaje significativo y
el desarrollo integral del estudiante. En este
sentido, el juego se convierte en una
herramienta pedagógica que dinamiza el
proceso educativo y fortalece la participación.
De igual forma, Jiménez (2023) señala que las
actividades lúdicas permiten que el estudiante
aprenda a través de la experiencia directa,
favoreciendo la comprensión de contenidos
complejos mediante situaciones recreativas que
estimulan la curiosidad y la motivación
intrínseca. Por otro lado, Torres (2022) sostiene
que el uso del juego en el aula contribuye al
desarrollo de habilidades sociales como la
comunicación, la cooperación y la resolución de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 217
conflictos, ya que genera espacios de
interacción natural entre los estudiantes. Las
actividades lúdicas constituyen un eje
fundamental en la educación moderna, ya que
integran el aprendizaje con la emoción, la
creatividad y la interacción social. El modelo
teórico para la presente investigación se basa en
el estudio de Lapo et al. (2025), quienes
orientan las actividades lúdicas como
herramientas pedagógicas capaces de fortalecer
los procesos de enseñanza y aprendizaje en la
infancia. Destacan que el juego no solo
contribuye al entretenimiento, sino que también
favorece el desarrollo cognitivo, emocional,
social y motor de los niños. Además, los autores
ponen énfasis en contextos de vulnerabilidad
social, donde las estrategias lúdicas se
convierten en un recurso fundamental para
promover la inclusión, la participación y el
bienestar infantil. Asimismo, analizan cómo las
actividades recreativas y dinámicas pueden
mejorar la convivencia, estimular las
habilidades sociales, reforzar la autoestima y
facilitar la expresión emocional de los niños que
viven en condiciones socioeconómicas
desfavorables.
En la presente investigación, la variable
actividades lúdicas, aborda dos dimensiones, la
dimensión subjetiva del juego infantil hace
referencia a las percepciones, emociones,
motivaciones y significados personales que el
estudiante atribuye a la experiencia lúdica. Para
García (2022), esta dimensión se relaciona con
la forma en que el estudiante vive internamente
el juego, considerando aspectos como la
motivación, el disfrute y la disposición
emocional para participar. Este componente
subjetivo es fundamental porque influye
directamente en el nivel de participación y en la
calidad de la interacción social. Por otra parte,
la dimensión cultural del juego infantil se
refiere a la incorporación de juegos
tradicionales, costumbres y prácticas culturales
dentro del proceso educativo. De acuerdo con
Ramírez (2021), esta dimensión permite que los
estudiantes reconozcan y valoren su identidad
cultural a través del juego, fortaleciendo el
sentido de pertenencia y el respeto por la
diversidad cultural. Además, esta dimensión
promueve la transmisión de saberes culturales
entre generaciones, favoreciendo la integración
de valores comunitarios dentro del aula.
Para fundamentar la literatura del estudio, la
Teoría del Aprendizaje Social de Albert
Bandura (1986, citado por García, 2022),
sostiene que el aprendizaje se desarrolla
mediante la observación, imitación y modelado
de conductas en un entorno social. Es decir, los
estudiantes no solo aprenden por experiencia
directa, sino también al observar e interpretar el
comportamiento de otras personas
significativas, como compañeros y docentes.
Esta teoría explica cómo los estudiantes
adquieren habilidades sociales a través de la
interacción con sus pares en actividades lúdicas,
reproduciendo conductas positivas observadas
en su entorno. En este sentido, el aula se
convierte en un espacio clave para el
aprendizaje de normas y comportamientos
sociales adecuados. El juego funciona como un
escenario natural de aprendizaje social donde se
fortalecen conductas prosociales como la
cooperación, la empatía y el respeto,
contribuyendo así al desarrollo de habilidades
sociales esenciales para la convivencia escolar.
Así mismo Jean Piaget (1962, citado por López,
2021), plantea que el aprendizaje se construye
mediante la interacción activa del individuo con
su entorno, donde el juego cumple un papel
esencial en el desarrollo cognitivo y social. El
juego simbólico y cooperativo permite que los
niños desarrollen estructuras cognitivas más
complejas, al mismo tiempo que fortalecen
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 218
habilidades sociales como la negociación y la
toma de decisiones. Por otra parte, Lev
Vygotsky (1978, citado por Ramírez, 2023),
sostiene que el aprendizaje es un proceso social
que se construye mediante la interacción con
otras personas más competentes, ya sean
docentes o compañeros. Desde esta perspectiva,
el conocimiento no se adquiere de manera
individual, sino a través del intercambio social,
el lenguaje y la mediación cultural, lo que
permite al estudiante desarrollar funciones
cognitivas superiores progresivamente. En este
sentido, el entorno educativo cumple un rol
decisivo, ya que proporciona las condiciones
necesarias para que el aprendizaje ocurra dentro
de un contexto de apoyo y guía. El juego se
considera una herramienta clave para el
desarrollo de la zona de desarrollo próximo, ya
que facilita que el estudiante realice actividades
que por solo no podría lograr, pero que
alcanza con la ayuda de otros. A través del
juego, los estudiantes experimentan, exploran y
resuelven situaciones de manera colaborativa,
lo que fortalece su aprendizaje significativo y su
desarrollo social. El docente, en este proceso,
actúa como mediador, orientando y apoyando al
estudiante para potenciar sus capacidades.
El artículo presenta como segunda variable, los
procesos de enseñanza-aprendizaje, las
habilidades sociales son un conjunto de
conductas aprendidas que permiten a los
individuos interactuar de manera efectiva y
adecuada dentro de diferentes contextos
sociales. Como señalan Tufiño y Cayambe
(2023), las habilidades sociales incluyen la
comunicación, la empatía, la cooperación y la
resolución de conflictos, las cuales son
esenciales para la convivencia escolar y el
rendimiento académico. La comunicación
permite expresar ideas y emociones de manera
adecuada; la empatía favorece la comprensión
de los demás; la cooperación impulsa el trabajo
conjunto; y la resolución de conflictos ayuda a
mantener relaciones armónicas dentro del aula.
Por su parte, Salazar (2022) señala que estas
habilidades son fundamentales para el
desarrollo integral del estudiante, ya que
facilitan la formación de relaciones positivas y
la adaptación a distintos contextos sociales. En
esta misma línea, Ortega (2021) añade que su
desarrollo influye directamente en el bienestar
emocional, la autoestima y la integración social,
contribuyendo a una mejor participación en el
entorno educativo y a una experiencia escolar
más positiva. El desarrollo de habilidades
sociales se entiende como el proceso mediante
el cual las personas adquieren, fortalecen y
aplican competencias que les permiten
interactuar de forma efectiva con los demás,
expresando emociones, necesidades y
opiniones, además de construir relaciones
positivas en diferentes contextos educativos y
sociales. Estas habilidades incluyen la empatía,
el asertividad, la comunicación y la
cooperación, las cuales se aprenden y mejoran a
través de la experiencia, la educación y la
interacción social (Echeverría y Paredes, 2025).
Para esta variable, se ha tomado como modelo
teórico a Caballero (2021), quién señala que; el
desarrollo de habilidades sociales se refiere al
proceso de adquisición y fortalecimiento de
competencias interpersonales que permiten a las
personas interactuar de manera efectiva,
resolver conflictos, comunicarse
adecuadamente y establecer relaciones
positivas en distintos contextos sociales y
educativos. Estas habilidades incluyen la
empatía, el asertividad, la escucha activa y la
cooperación, las cuales son fundamentales para
el bienestar emocional y la convivencia
(Caballero, 2021). En consecuencia, el
desarrollo de habilidades sociales presenta las
siguientes dimensiones: La dimensión social, de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 219
acuerdo con Pérez (2022), señala que esta
dimensión de las habilidades sociales integra un
conjunto de conductas fundamentales para la
convivencia escolar y el desarrollo integral del
estudiante, entre las que destacan el trabajo en
equipo, la participación y el respeto por las
normas sociales. Estas conductas no se
presentan de manera aislada, sino que forman
parte de un proceso progresivo de aprendizaje
social en el que el estudiante interactúa
constantemente con sus pares, asumiendo roles,
responsabilidades y formas de comunicación
que le permiten adaptarse a diferentes contextos
grupales.
Por otra parte, la dimensión emocional está
relacionada con la regulación de emociones y la
capacidad de empatía. Como señala González
(2023), esta dimensión permite al estudiante
comprender sus emociones y las de los demás,
facilitando la convivencia armoniosa. Así
mismo, la dimensión comunicativa se refiere a
la capacidad de expresar ideas, escuchar
activamente y establecer diálogos efectivos.
Ruiz (2021) señala que esta dimensión es clave
para el desarrollo de relaciones interpersonales
saludables dentro del entorno escolar. La
literatura del presente documento se basa en la
Teoría del Aprendizaje Social de Albert
Bandura (1986, citado por García, 2022),
sostiene que el aprendizaje se desarrolla
mediante la observación, imitación y modelado
de conductas en un entorno social.
Es decir, los estudiantes no solo aprenden por
experiencia directa, sino también al observar e
interpretar el comportamiento de otras personas
significativas, como compañeros y docentes. En
el ámbito educativo, esta teoría explica cómo
los estudiantes adquieren habilidades sociales a
través de la interacción con sus pares en
actividades lúdicas, reproduciendo conductas
positivas observadas en su entorno. En este
sentido, el aula se convierte en un espacio clave
para el aprendizaje de normas y
comportamientos sociales adecuados. De
acuerdo con Ruiz (2023), el juego funciona
como un escenario natural de aprendizaje social
donde se fortalecen conductas prosociales como
la cooperación, la empatía y el respeto,
contribuyendo así al desarrollo de habilidades
sociales esenciales para la convivencia escolar.
A su vez, Jean Piaget (1962, citado por López,
2021), plantea que el aprendizaje se construye
mediante la interacción activa del individuo con
su entorno, donde el juego cumple un papel
esencial en el desarrollo cognitivo y social. De
acuerdo con las investigaciones recientes de
Herrera (2022), el juego simbólico y
cooperativo permite que los niños desarrollen
estructuras cognitivas más complejas, al mismo
tiempo que fortalecen habilidades sociales
como la negociación y la toma de decisiones.
De la misma forma se ha tomado como
referente a Lev Vygotsky (1978, citado por
Ramírez, 2023), quien sostiene que el
aprendizaje es un proceso social que se
construye mediante la interacción con otras
personas más competentes, ya sean docentes o
compañeros. Desde esta perspectiva, el
conocimiento no se adquiere de manera
individual, sino a través del intercambio social,
el lenguaje y la mediación cultural, lo que
permite al estudiante desarrollar funciones
cognitivas superiores progresivamente. En este
sentido, el entorno educativo cumple un rol
decisivo, ya que proporciona las condiciones
necesarias para que el aprendizaje ocurra dentro
de un contexto de apoyo y guía. Dentro de esta
teoría, el juego se considera una herramienta
clave para el desarrollo de la zona de desarrollo
próximo, ya que facilita que el estudiante
realice actividades que por solo no podría
lograr, pero que alcanza con la ayuda de otros.
A través del juego, los estudiantes
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 220
experimentan, exploran y resuelven situaciones
de manera colaborativa, lo que fortalece su
aprendizaje significativo y su desarrollo social.
El docente, en este proceso, actúa como
mediador, orientando y apoyando al estudiante
para potenciar sus capacidades.
En concordancia con ello, Morales (2024)
destaca que el juego colaborativo en el aula
fortalece de manera significativa las habilidades
sociales, especialmente la comunicación y la
cooperación. Esto se debe a que los estudiantes
deben dialogar, organizarse y tomar decisiones
en conjunto durante las actividades lúdicas, lo
que favorece la interacción constante y el
desarrollo de relaciones interpersonales
positivas. Además, este tipo de dinámicas
contribuye a mejorar la confianza, la empatía y
la participación dentro del entorno escolar. En
el mismo plano, las habilidades sociales son un
conjunto de conductas aprendidas que permiten
a los individuos interactuar de manera efectiva
y adecuada dentro de diferentes contextos
sociales. De acuerdo con Tufiño y Cayambe
(2023), las habilidades sociales incluyen la
comunicación, la empatía, la cooperación y la
resolución de conflictos, las cuales son
esenciales para la convivencia escolar y el
rendimiento académico.
La comunicación permite expresar ideas y
emociones de manera adecuada; la empatía
favorece la comprensión de los demás; la
cooperación impulsa el trabajo conjunto; y la
resolución de conflictos ayuda a mantener
relaciones armónicas dentro del aula. Por su
parte, Salazar (2022) señala que estas
habilidades son fundamentales para el
desarrollo integral del estudiante, ya que
facilitan la formación de relaciones positivas y
la adaptación a distintos contextos sociales. En
esta misma línea, Ortega (2021) añade que su
desarrollo influye directamente en el bienestar
emocional, la autoestima y la integración social,
contribuyendo a una mejor participación en el
entorno educativo y a una experiencia escolar
más positiva.
El estudio se justifica para su realización,
puesto que, las actividades lúdicas permiten
fortalecer la interacción social entre estudiantes,
promoviendo valores como el respeto, la
empatía y la cooperación. Esto contribuye a la
construcción de una convivencia escolar
saludable y armónica. De acuerdo con lo
expuesto por Lapo et al. (2025), el juego facilita
la integración social y mejora
significativamente las habilidades
interpersonales en contextos educativos,
favoreciendo la inclusión y la
participación.Desde el ámbito pedagógico, las
actividades lúdicas son una estrategia
metodológica que favorece el aprendizaje
significativo y el desarrollo integral del
estudiante. Según Tufiño y Cayambe (2023), el
juego en el aula mejora el rendimiento
académico y fortalece las habilidades sociales,
promoviendo una enseñanza más dinámica e
inclusiva.
En el ámbito práctico, esta investigación aporta
herramientas para que los docentes apliquen
estrategias lúdicas que mejoren la interacción y
la comunicación entre estudiantes. De acuerdo
con lo expuesto por Gómez et al. (2022),
señalan que estas actividades incrementan la
participación estudiantil y fortalecen la
comunicación en el aula. El estudio es
pertinente porque responde a una problemática
real presente en el contexto educativo del
Cantón Ambato, puesto que la implementación
de actividades lúdicas en el proceso de
enseñanza-aprendizaje es fundamental para el
desarrollo de habilidades sociales. Responde a
una problemática real del contexto educativo de
Ambato. Pérez y Molina (2021) indican que las
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 221
actividades lúdicas son pertinentes porque
mejoran el clima escolar y fortalecen la
convivencia entre los estudiantes. En este
sentido se plantea como problema: ¿Cuál es la
correlación entre las actividades lúdicas y el
desarrollo de habilidades sociales en estudiantes
del Cantón Ambato, 2026? Presenta como
objetivo general: Determinar la correlación
entre las actividades lúdicas y el desarrollo de
habilidades sociales en estudiantes del Cantón
Ambato, 2026. Así mismo pretende: Identificar
la relación de la dimensión subjetiva del juego
infantil y el desarrollo de habilidades sociales
de los estudiantes investigados, medir el
relacionamiento entre la dimensión cultural del
juego infantil y el desarrollo de habilidades
sociales de los sujetos de estudio. A la vez
plantea como hipótesis si existe una correlación
significativa entre las actividades lúdicas y el
desarrollo de habilidades sociales en estudiantes
del Cantón Ambato, 2026. Por otra parte,
presenta como hipótesis nula, que no existe una
correlación significativa entre las actividades
lúdicas y el desarrollo de habilidades sociales en
estudiantes del Cantón Ambato, 2026.
Materiales y Métodos
La presente investigación es de tipo básico,
debido a que su finalidad principal es generar
conocimiento teórico sobre la relación existente
entre las actividades lúdicas y el desarrollo de
habilidades sociales en estudiantes del Cantón
Ambato, sin intervenir directamente en las
variables de estudio. El estudio se realizó bajo
un enfoque cuantitativo, ya que se centra en la
recolección y análisis de datos numéricos que
permitan medir la relación entre las actividades
lúdicas y el desarrollo de habilidades sociales.
Presenta un diseño de la investigación es no
experimental de corte transversal, ya que no se
manipulan deliberadamente las variables de
estudio, sino que se observan tal como se
presentan en su contexto natural. El alcance del
estudio es correlacional asociativo, ya que tiene
como propósito identificar el grado de relación
existente entre las actividades lúdicas y el
desarrollo de habilidades sociales. En este caso,
se analizará si existe una relación positiva o
negativa entre el nivel de participación en
actividades lúdicas y el desarrollo de
habilidades sociales en los estudiantes del
Cantón Ambato. La población está constituida
por 60 estudiantes de la Unidad Educativa César
Augusto Zalazar Chávez del Cantón Ambato,
correspondiente al año lectivo 2026. La muestra
estará conformada por 25 estudiantes,
seleccionados de la población total de manera
intencional.
Como técnica se utilizó la encuesta, para
obtener información directa de los estudiantes
sobre su participación en actividades lúdicas y
el desarrollo de habilidades sociales. El
instrumento utilizado fue un cuestionario tipo
escala de Likert, diseñado para medir las dos
variables del estudio: actividades lúdicas y
habilidades sociales. El cuestionario fue
estructurado en base a dimensiones e
indicadores previamente establecidos en la
matriz de operacionalización, lo que garantiza
su coherencia teórica y metodológica, adoptó la
escala de Likert para su valoración. Este
instrumento permitió medir la frecuencia de
comportamientos relacionados con la
participación en actividades lúdicas y el
desarrollo de habilidades sociales. En el marco
de la transparencia metodológica en el
procesamiento de la información, los datos
fueron evaluados mediante el coeficiente Alfa
de Cronbach, obteniéndose un valor de
α=0.9092. Conforme los rangos señalados por
Hernández (2010), el resultado obtenido realza
el nivel de alta confiabilidad del cuestionario,
destacando que los ítems están relacionados
entre y que miden de forma consistente el
mismo constructo. Siguiendo con el análisis de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 222
datos se realizó la prueba de normalidad, donde
el nivel de significancia fue de p = 0.195, el cual
es mayos que el valor crítico de 0.05. En este
sentido, no se rechaza la hipótesis nula, por lo
que se permite concluir que los datos presentan
una distribución aproximadamente normal.
Partiendo de los resultados obtenidos, se
justifica la aplicación del coeficiente de
correlación de Pearson para el análisis de la
relación entre variables.
Los aspectos éticos en la presente investigación
son fundamentales, ya que garantizan el
respeto, la dignidad y la protección de los
participantes durante todo el proceso
investigativo. En el estudio sobre las
actividades lúdicas y el desarrollo de
habilidades sociales en estudiantes del Cantón
Ambato, 2026, se han considerado principios
éticos que aseguran una investigación
responsable, transparente y confiable. En virtud
de lo manifestado, el consentimiento informado
constituye uno de los pilares éticos de la
investigación educativa, ya que asegura que los
participantes (en este caso, los representantes
legales de los estudiantes) acepten de manera
voluntaria su participación en el estudio, con
pleno conocimiento de los objetivos,
procedimientos y posibles implicaciones.
Como establece Hernández et al. (2020), el
consentimiento informado implica que los
participantes deben recibir información clara,
comprensible y suficiente sobre la investigación
antes de aceptar su participación. En este
estudio, se garantizará que los padres de familia
autoricen la participación de los estudiantes,
respetando su derecho a decidir libremente sin
ningún tipo de presión o coacción. Así mismo,
la confidencialidad de la información es un
principio ético esencial que garantiza la
protección de los datos personales de los
participantes. De acuerdo con Álvarez (2020),
la confidencialidad implica que toda la
información recopilada debe ser utilizada
exclusivamente con fines académicos y
científicos, evitando su divulgación a terceros
no autorizados. Los datos obtenidos serán
tratados de forma anónima, asignando códigos
en lugar de nombres, con el objetivo de proteger
la identidad de los estudiantes y evitar cualquier
tipo de exposición o riesgo. Además, tomó en
cuenta el respeto a la dignidad humana implica
reconocer a los participantes como sujetos de
derechos, garantizando su integridad física,
emocional y psicológica durante el desarrollo
de la investigación. De acuerdo con la
UNESCO (2022), toda investigación educativa
debe priorizar el bienestar de los estudiantes,
evitando cualquier situación que pueda generar
daño emocional, presión o incomodidad. En
este estudio, se asegura que las actividades de
recolección de datos no afecten el estado
emocional de los estudiantes, promoviendo un
ambiente seguro, respetuoso y adecuado para su
participación.
Resultados y Discusión
A continuación, el análisis de los datos
obtenidos permite explorar la relación entre las
competencias digitales de los docentes y su
nivel de satisfacción en la práctica pedagógica.
A partir de las encuestas aplicadas, se
identificaron la correlación entre las
dimensiones de la variable actividades lúdicas y
la variable desarrollo de habilidades sociales.
En este sentido, la presentación de resultados no
solo busca describir la correlación entre las
dimensiones de la variable actividades lúdicas y
las variables desarrollo de habilidades sociales,
sino también establecer posibles vínculos entre
ambas variables, de modo que se logre verificar
la hipótesis planteada. Al aplicar la prueba de
correlación de Pearson se obtuvo una relación
positiva moderada entre la dimensión Subjetiva
del juego infantil y la variable Desarrollo de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 223
habilidades sociales, presentó un valor de:
r=0.538. A la vez el nivel de significancia
obtenido fue: p=0.006, señalando que existe una
relación estadísticamente significativa entre
ambas variables. Por tanto, a mayor presencia
de aspectos subjetivos del juego infantil, mayor
tiende a ser el desarrollo de habilidades sociales
en los participantes.
Tabla 1. Correlación entre la dimensión Subjetiva del juego infantil y la variable Desarrollo de
habilidades sociales
Correlaciones
Subjetiva del juego infantil
Desarrollo de habilidades
sociales
Subjetiva del juego infantil
1
,538**
Sig. (bilateral)
,006
N
25
25
Desarrollo de habilidades sociales
,538**
1
Sig. (bilateral)
,006
N
25
25
Nota: ** La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
Fuente: Elaboración propia
La intensidad de la correlación se considera
moderada. En este sentido, los resultados
obtenidos mediante la correlación de Pearson
evidencian una relación positiva moderada
entre la dimensión subjetiva del juego infantil y
el desarrollo de habilidades sociales (r = 0.538;
p = 0.006), lo que indica una asociación
estadísticamente significativa entre ambas
variables. En este sentido, se interpreta que, a
mayor presencia de elementos subjetivos en el
juego infantil, como la imaginación, la
simbolización y la representación de roles,
mayor tiende a ser el desarrollo de habilidades
sociales en los niños. En este contexto,
González (2022) sostiene que el juego
simbólico favorece la interacción social y el
desarrollo socioemocional en la educación
inicial, permitiendo que los estudiantes
fortalezcan capacidades relacionadas con la
empatía, la comunicación y la cooperación. Por
otra parte, Mora et al. (2025) señalan que el
juego simbólico constituye un espacio
fundamental para el aprendizaje social, ya que
permite a los niños ensayar roles, normas y
formas de interacción propias de su entorno.
Además, sostienen que el juego promueve el
desarrollo del lenguaje, la comunicación y las
habilidades socioemocionales al facilitar
experiencias de interacción libre y creativa. De
esta manera, el juego infantil se consolida como
un mediador clave en el desarrollo integral
durante la primera infancia. Asimismo, Pérez y
Molina (2023) afirman que las actividades
lúdicas generan ambientes de confianza y
participación que favorecen la construcción de
relaciones interpersonales positivas dentro del
aula. Los autores destacan que los niños que
participan constantemente en dinámicas
recreativas desarrollan mayores niveles de
autoestima, seguridad emocional y capacidad
de resolución de conflictos, aspectos
fundamentales para el fortalecimiento de las
habilidades sociales. La correlación moderada
encontrada sugiere que, aunque el juego infantil
subjetivo tiene un impacto significativo en el
desarrollo de habilidades sociales, este no actúa
de manera aislada, sino en interacción con otros
factores del contexto. Al respecto, Fonseca et al.
(2025) señalan que el desarrollo infantil es
multidimensional, donde influyen variables
familiares, escolares y sociales, por lo que el
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 224
juego funciona como un potenciador dentro de
este sistema de influencias.
Tabla 2: Correlación entre la dimensión
Cultural del juego infantil y la variable
Desarrollo de habilidades sociales
Correlaciones
Cultural del
juego infantil
Cultural del juego
infantil
1
Sig. (bilateral)
N
25
Desarrollo de
habilidades
sociales
,575**
Sig. (bilateral)
,003
N
25
Nota ** La correlación es significativa en el nivel 0,01
(bilateral).
Fuente: Elaboración propia
La aplicación de la prueba de correlación de
Pearson dio como resultado una relación
positiva moderada entre la dimensión Cultural
del juego infantil y la variable Desarrollo de
habilidades sociales, proporcionó un valor de:
r=0.575, así también evidenció el nivel de
significancia obtenido fue: p=0.003. Estos
resultados permiten señalar que existe una
relación estadísticamente significativa entre
ambas variables. Por tanto, a mayor presencia
de elementos culturales en el juego infantil,
mayor tiende a ser el desarrollo de habilidades
sociales. La intensidad de la correlación se
considera moderada. En referencia a los
resultados obtenidos mediante la prueba de
correlación de Pearson evidencian una relación
positiva moderada entre la dimensión cultural
del juego infantil y el desarrollo de habilidades
sociales (r = 0.575; p = 0.003), lo que indica una
asociación estadísticamente significativa entre
ambas variables. Esto significa que, a mayor
presencia de elementos culturales en el juego
como tradiciones, costumbres, roles sociales y
prácticas propias del entorno, mayor es el
desarrollo de habilidades sociales en los niños,
especialmente en aspectos como la interacción,
la cooperación y la adaptación social. Este
hallazgo coincide con investigaciones recientes
que destacan que el juego, en sus distintas
manifestaciones culturales, favorece la
socialización y el aprendizaje de normas
sociales en la infancia (Rocafuerte y Tomalá,
2022).
Desde la perspectiva de Merino (2023), el juego
con componentes culturales permite a los niños
reproducir situaciones de su contexto social, lo
que facilita la comprensión de roles, valores y
formas de convivencia. Las actividades lúdicas
culturalmente situadas promueven el
aprendizaje social significativo, ya que los
niños internalizan normas y prácticas de su
entorno a través de la interacción con sus pares.
Asimismo, Castillo y Herrera (2022) sostienen
que las actividades lúdicas basadas en
elementos culturales fortalecen la identidad
social y el sentido de pertenencia de los
estudiantes, favoreciendo la participación y la
integración grupal dentro del aula. Los autores
destacan que el rescate de juegos tradicionales
y dinámicas culturales mejora la comunicación
interpersonal y promueve ambientes escolares
más inclusivos y colaborativos.
La correlación moderada encontrada sugiere
que, aunque la dimensión cultural del juego
infantil influye de manera significativa en el
desarrollo de habilidades sociales, esta relación
no es exclusiva ni determinante por sola.
Otros factores como el entorno familiar, la
mediación docente y las experiencias de
socialización también intervienen en este
proceso. Gómez y Rodríguez (2023), señalan
que el desarrollo de habilidades sociales en la
infancia es un fenómeno multidimensional
donde el juego actúa como un mediador clave
dentro de un sistema más amplio de influencias
educativas y sociales.
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 225
Figura 1: Gráfico de dispersión de la
correlación entre actividades lúdicas y
desarrollo de habilidades sociales.
Fuente: Elaboración propia
El gráfico revela como resultado a través de la
prueba de correlación de Pearson muestran una
asociación positiva de magnitud muy alta entre
la aplicación de estrategias innovadoras y el
proceso de enseñanzaaprendizaje (r = 0.924),
con un nivel de significancia estadística muy
elevado (p < 0.001). Esto confirma que la
relación encontrada es significativa y no se debe
al azar. En este sentido, se evidencia que, en la
medida en que se incrementa la implementación
de estrategias pedagógicas innovadoras, se
observa una mejora notable en la calidad del
proceso de enseñanzaaprendizaje. Dicho de
otra manera, el fortalecimiento de prácticas
didácticas creativas, pertinentes y basadas en
evidencia favorece el desarrollo de capacidades
como la comprensión, el análisis, la
interpretación, el razonamiento y la
organización del conocimiento en los
estudiantes. Por el contrario, cuando estas
estrategias disminuyen o no se aplican
adecuadamente, también se ve afectado el
desempeño en dichos procesos cognitivos y
formativos. Estos hallazgos coinciden con lo
planteado por Hernández y Mendoza (2022),
quienes sostienen que las estrategias
pedagógicas innovadoras fortalecen
significativamente el aprendizaje activo y la
participación estudiantil, permitiendo que los
estudiantes construyan conocimientos de
manera más dinámica y reflexiva. Los autores
señalan que metodologías basadas en la
creatividad y la interacción favorecen procesos
cognitivos superiores y mejoran la motivación
académica.
De igual manera, Salinas (2021) afirma que la
innovación educativa promueve ambientes de
aprendizaje más flexibles y colaborativos,
donde los estudiantes desarrollan habilidades de
pensamiento crítico, resolución de problemas y
autonomía. Según el autor, la incorporación de
recursos innovadores dentro del aula
incrementa la calidad del aprendizaje y favorece
una enseñanza más contextualizada. Por otra
parte, Morales y Cedeño (2023) destacan que
las estrategias innovadoras permiten
diversificar las metodologías de enseñanza y
responder de mejor manera a las necesidades
individuales de los estudiantes. Además,
señalan que el uso de actividades dinámicas y
participativas fortalece la motivación, la
creatividad y el compromiso académico,
generando mejores resultados en el rendimiento
escolar.
Asimismo, Pérez et al. (2024) sostienen que las
prácticas pedagógicas innovadoras contribuyen
al fortalecimiento de competencias cognitivas y
socioemocionales, ya que fomentan la
interacción, la comunicación y el aprendizaje
significativo. Los autores destacan que los
docentes que implementan metodologías
innovadoras logran ambientes educativos más
inclusivos, participativos y orientados al
desarrollo integral del estudiante. Finalmente,
la alta correlación encontrada permite inferir
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 226
que las estrategias innovadoras representan un
elemento fundamental dentro del proceso
educativo, ya que no solo fortalecen el
aprendizaje académico, sino que también
potencian habilidades cognitivas y sociales
indispensables para el desarrollo integral de los
estudiantes.
Conclusiones
Luego de analizar los resultados obtenidos
mediante la prueba de correlación de Pearson
evidencian la existencia de relaciones positivas
y estadísticamente significativas entre las
variables analizadas, lo que permite afirmar que
dichas asociaciones no se deben al azar, sino a
una relación real entre los constructos
estudiados. Con relación a la dimensión
subjetiva del juego infantil, se concluye que
existe una relación positiva moderada y
estadísticamente significativa con el desarrollo
de habilidades sociales (r = 0.538; p = 0.006).
Esto indica que, a mayor presencia de
elementos subjetivos del juego, mayor es el
desarrollo de habilidades sociales en los
participantes. Por otra parte, en relación con la
dimensión cultural del juego infantil, se
concluye que existe una relación positiva
moderada y significativa con el desarrollo de
habilidades sociales (r = 0.575; p = 0.003). Esto
evidencia que la incorporación de elementos
culturales en el juego contribuye al
fortalecimiento de las habilidades sociales en
los estudiantes. aplicación de estrategias
innovadoras, se concluye que existe una
relación positiva muy alta y estadísticamente
significativa con el proceso de enseñanza
aprendizaje (r = 0.924; p < 0.001). Esto
demuestra que, a mayor implementación de
estrategias pedagógicas innovadoras, mejor es
la calidad del proceso de enseñanza
aprendizaje, fortaleciendo el desarrollo de
habilidades cognitivas como la comprensión, el
análisis y el razonamiento.
Referencias Bibliográficas
Álvarez, J. (2020). Aislamiento social y
convivencia escolar en contextos educativos.
Revista Latinoamericana de Educación,
12(3), 4560. https://www.redalyc.org/
Arias, F. (2021). El proyecto de investigación:
Introducción a la metodología científica.
Editorial Episteme.
https://abacoenred.org/wp-
content/uploads/2019/02/El-proyecto-de-
investigaci%C3%B3n-F.G.-Arias-2012-
pdf.pdf
Bandura, A. (1986). Social foundations of
thought and action: A social cognitive theory.
Prentice-Hall.
https://psycnet.apa.org/record/1985-98423-
000
Batanero, C., Arteaga, P. y Gea, M. (2019).
Muestreo estadístico en investigación
educativa. Revista de Investigación
Educativa, 37(2), 215230.
https://doi.org/10.6018/rie.37.2.308651
Castillo, M. y Herrera, L. (2022). Actividades
lúdicas y habilidades sociales en estudiantes
ecuatorianos. Revista Científica Educación
Hoy, 18(2), 3350.
https://revistas.uteq.edu.ec/
Esteban, M. (2021). Investigación básica y
aplicada en educación. Revista
Iberoamericana de Educación, 76(1), 1225.
https://rieoei.org/RIE/article/view/4210
García, R. (2022). Dimensiones del juego
infantil en el desarrollo socioemocional.
Revista Educación y Desarrollo, 14(1), 88
102.
https://www.cucs.udg.mx/revistas/edu_desar
rollo/
González, P. (2023). Habilidades emocionales
en el contexto escolar. Psicología Educativa
Contemporánea, 20(2), 5570.
https://www.scielo.org/
Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P.
(2018). Metodología de la investigación (7.ª
ed.). McGraw-Hill.
https://www.icmujeres.gob.mx/wp-
content/uploads/2020/05/Sampieri.Met.Inv.p
df
Jiménez, L. (2023). El aprendizaje mediante
actividades lúdicas en educación básica.
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 227
Revista Pedagógica Andina, 9(1), 4058.
https://revistas.uasb.edu.ec/
Lapo, J., Arteaga, J., Lanche, M. y Suárez, M.
(2025). El poder del juego en el aprendizaje
infantil: Actividades lúdicas que potencian el
desarrollo cognitivo y social. Reincisol, 4(7),
10071030.
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/9
989055.pdf
López, A. (2023). Inteligencia emocional y
desarrollo infantil. Revista Ciencias de la
Educación, 15(2), 6075.
https://revistas.uta.edu.ec/
Martínez, J. (2022). Interacción social y
aprendizaje colaborativo. Educación y
Sociedad, 11(3), 2542.
https://www.redalyc.org/
Ministerio de Educación del Ecuador. (2023).
Informe nacional de habilidades sociales en
estudiantes. Ministerio de Educación del
Ecuador. https://educacion.gob.ec
Morales, E. (2023). Aprendizaje social en el
aula contemporánea. Revista Innovación
Educativa, 10(2), 90105.
https://www.scielo.org.mx/
Ortega, M. (2021). Habilidades sociales y
desarrollo integral del estudiante. Revista
Psicopedagógica, 8(1), 5066.
https://revistasdigitales.upec.edu.ec/
Pérez, D. (2022). Competencias sociales en el
contexto educativo. Educación y Desarrollo
Humano, 13(2), 7789.
https://revistas.uniminuto.edu/
Ramírez, J. (2021). Juegos tradicionales y
cultura escolar. Revista de Educación
Intercultural, 6(1), 3044.
https://revistas.unae.edu.ec/
Ruiz, S. (2021). Comunicación y habilidades
sociales en estudiantes. Revista
Latinoamericana de Psicología Educativa,
19(1), 5570. https://www.redalyc.org/
Salazar, M. (2022). Desarrollo de habilidades
sociales en educación básica. Revista
Científica Educativa, 12(3), 100115.
https://revistas.unl.edu.ec/
Torres, F. (2022). Estrategias lúdicas en el
proceso de enseñanza-aprendizaje. Revista
Docencia Activa, 7(2), 2238.
https://revistas.uide.edu.ec/
Tufiño, M. y Cayambe, J. (2023). Desarrollo de
habilidades sociales para mejorar el
rendimiento académico en los estudiantes de
la Unidad Educativa 30 de Abril. Ciencia
Latina Revista Científica Multidisciplinar,
7(3), 17611783.
https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/
article/view/6310/9598
UNESCO. (2022). Educación inclusiva y
bienestar estudiantil. Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura.
https://www.unesco.org/sdg4education2030/
en/knowledge-hub/skills-matter-success-
and-well-being-adulthood-evidence-adults-
social-and-emotional-skills-2023
UNESCO. (2023). Informe global sobre
educación y habilidades sociales. UNESCO.
https://unesdoc.unesco.org
Viorato, L. (2019). Ética en la investigación
científica. Revista de Bioética Educativa,
5(2), 1829. https://www.scielo.org/
Vygotsky, L. (1978). Mind in society: The
development of higher psychological
processes. Harvard University Press.
https://archive.org/details/mindinsocietydev
00vygo
Esta obra está bajo una licencia de
Creative Commons Reconocimiento-No Comercial
4.0 Internacional. Copyright © Yobana Anahí
Leones Naranjo, Evelyn Nicole Oviedo Sinche,
Karla Melissa Zumba Pardo y Milton Alfonso
Criollo Turusina.
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 5.1
Edición Especial UNEMI 2026
Página 228
Declaraciones éticas y editoriales del artículo
Contribución de los autores (Taxonomía CRediT)
Yobana Anahí Leones Naranjo: conceptualización de la investigación, diseño metodológico, desarrollo del proceso investigativo, análisis formal de los
datos, redacción del borrador original del manuscrito, revisión crítica del contenido científico y supervisión general del estudio.
Evelyn Nicole Oviedo Sinche: curación y organización de los datos, participación en la recolección de información, validación de los resultados
obtenidos y elaboración de representaciones gráficas y visualización de los datos.
Karla Melissa Zumba Pardo: provisión de recursos académicos y materiales para el desarrollo del estudio, apoyo en la administración del proyecto
investigativo y revisión editorial del manuscrito antes de su publicación.
Milton Alfonso Criollo Turusina: provisión de recursos académicos y materiales para el desarrollo del estudio, apoyo en la administración del
proyecto investigativo y revisión editorial del manuscrito antes de su publicación.
Declaración de conflicto de intereses
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses en relación con la investigación presentada, la autoría del manuscrito ni la publicación del
presente artículo.
Declaración de financiamiento
La presente investigación no recibió financiamiento específico de agencias públicas, comerciales o de organizaciones sin fines de lucro. En caso de
existir financiamiento institucional o externo, este deberá ser declarado explícitamente por los autores en esta sección.
Declaración del editor
El editor responsable certifica que el proceso editorial del presente artículo se desarrolló conforme a los principios de integridad científica, transparencia
y buenas prácticas editoriales. El manuscrito fue sometido a un proceso de evaluación mediante revisión por pares doble ciego, garantizando la
confidencialidad de la identidad de los autores y revisores durante todo el proceso de dictamen académico. Asimismo, el editor declara que el artículo
cumple con los criterios científicos, metodológicos y éticos establecidos por la revista.
Declaración de los revisores
Los revisores externos que participaron en la evaluación del presente manuscrito declaran haber realizado el proceso de revisión de manera objetiva,
independiente y confidencial. Asimismo, manifiestan que no mantienen conflictos de interés con los autores ni con la investigación evaluada, y que sus
observaciones y recomendaciones se fundamentan exclusivamente en criterios científicos, metodológicos y académicos.
Declaración ética de la investigación
Los autores declaran que la investigación se desarrolló respetando los principios éticos de la investigación científica, garantizando la confidencialidad
de los datos y el respeto a los participantes del estudio. En los casos en que la investigación involucre seres humanos, los procedimientos deben ajustarse
a los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y a las normativas institucionales correspondientes.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial
Los autores declaran que el uso de herramientas de inteligencia artificial, en caso de haberse utilizado durante el proceso de investigación o redacción
del manuscrito, se realizó únicamente como apoyo técnico para mejorar la claridad del lenguaje o el análisis de información, manteniendo siempre la
responsabilidad intelectual sobre el contenido del artículo. Las herramientas de inteligencia artificial no fueron utilizadas como autoras del manuscrito
ni sustituyen la responsabilidad académica de los investigadores.
Disponibilidad de datos
Los datos que respaldan los resultados de esta investigación estarán disponibles previa solicitud razonable al autor de correspondencia, respetando las
normas éticas y de confidencialidad establecidas por la investigación.