Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 245
ESTRATEGIAS LÚDICAS, ATENCIÓN Y CONCENTRACIÓN EN NIÑOS DE 4 A 5 AÑOS
DE EDUCACIÓN INICIAL
PLAY-BASED STRATEGIES, ATTENTION AND CONCENTRATION IN CHILDREN
AGED 4 TO 5 YEARS IN EARLY CHILDHOOD EDUCATION
Autores: ¹Magaly Estefanía Torres Regalado, ²Inés Oliva Quituisaca Astudillo y
3
Lorena
Marielisa González Granda.
¹ORCID ID: https://orcid.org/0009-0008-8854-2985
²ORCID ID: https://orcid.org/0009-0001-4519-9215
3
ORCID ID: https://orcid.org/0000-0001-8597-1006
¹E-mail de contacto: mtorresr20@unemi.edu.ec
²E-mail de contacto: iquituisacaa@unemi.edu.ec
3
E-mail de contacto: lgonzalezg3@unemi.edu.ec
Afiliación:
1*2*3*
Universidad Estatal de Milagro, (Ecuador).
Artículo recibido: 7 de Julio del 2026.
Artículo revisado: 9 de Julio del 2026.
Artículo aprobado: 9 de Julio del 2026.
1
Licenciada en Ciencias de la Educación con Mención Educación Inicial y Parvularia, realizada en la Universidad Católica de Cuenca
Ecuador, con cinco años de experiencia laboral dentro de la Unidad Educativa Fiscomisional Juan Bautista Stiehle. Cursando la maestria
en Educación Inicial, con mención en Innovación en el Desarrollo Infantil
2
Licenciada en Ciencias de la Educación con Mención en Educación Infantil, realizada en la Universidad Técncia Particular de Loja
(UTPL) Ecuador, con 14 años de experiencia laboral dentro del Ministerio de Desarrollo Humano (antes Mies). Cursando la maestria en
Educación Inicial, con Mención en Innovación en el Desarrollo Infantil.
3
Licenciada en Ciencias de la Educación mención Educadores de Párvulos, egresada de la Universidad de Guayaquil, (Ecuador). Magíster
en Administración de la Educación, egresada de la Universidad César Vallejo, (Perú). Doctorante en Ciencias de la Educación con énfasis
en Educación Pedagogía, egresada de la Universidad de Panamá, (Panamá).
Resumen
El objetivo de la presente investigación fue
establecer la relación entre las estrategias
lúdicas y los niveles de atención y
concentración en niños y niñas de 4 a 5 años de
edad pertenecientes a la Educación Inicial,
teniendo en cuenta que son procesos cognitivos
importantes para el aprendizaje y el desarrollo
integral de cada individuo durante la primera
infancia. La investigación fue desarrollada bajo
un enfoque cuantitativo, con un diseño no
experimental, transversal, descriptivo y
correlacional. La población se vio conformada
por 60 niños y niñas de Educación Inicial,
llevándose a cabo la investigación mediante un
muestreo censal. Con el fin de recoger la
información se utilizó la técnica de observación
sistemática y se valió de una ficha de
observación estructurada validada por juicio de
expertos y sometida a pruebas de fiabilidad
mediante Alfa de Cronbach que resulta ser
superior a 0,80. Los resultados indicaron que el
51,7% de los estudiantes se encontraba
participando en contextos donde había niveles
altos de aplicación de estrategias lúdicas; el
43,3% encontró niveles altos de atención y el
40,0%, niveles altos de concentración. También
se mostró una correlación positiva alta entre las
estrategias lúdicas y la atención (ρ = 0,734; p <
0,001); una correlación positiva alta entre las
estrategias lúdicas y la concentración =
0,781; p < 0,001); y una correlación positiva
muy alta entre las estrategias lúdicas y el
conjunto de capacidades que forman parte de la
atención y la concentración = 0,812; p <
0,001). Se llegó a la conclusión de que las
estrategias lúdicas inciden favorablemente en el
fortalecimiento de la atención y, por tanto, la
concentración; se considera a estas diferentes
estrategias, una herramienta pedagógica potente
para desarrollar habilidades cognitivas y elevar
los procesos de aprendizaje de los niños y las
niñas de Educación Inicial.
Palabras clave: Estrategias lúdicas,
Atención, Concentración, Aprendizaje,
Educación infantil.
Abstract
The objective of this research was to establish
the relationship between play-based strategies
and attention and concentration levels in 4- to 5-
year-old children in Early Childhood
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 246
Education, considering that these are important
cognitive processes for learning and the holistic
development of each individual during early
childhood. The research was conducted using a
quantitative approach, with a non-experimental,
cross-sectional, descriptive, and correlational
design. The population consisted of 60 children
in Early Childhood Education, and the research
was carried out using census sampling. The
systematic observation technique was used to
collect the data, employing a structured
observation form validated by expert judgment
and subjected to reliability tests using
Cronbach's Alpha, which yielded a value
greater than 0.80. The results indicated that
51.7% of the students were participating in
contexts with high levels of application of play-
based strategies; 43.3% of participants showed
high levels of attention and 40.0% showed high
levels of concentration. A strong positive
correlation was also found between play-based
strategies and attention = 0.734; p < 0.001);
a strong positive correlation between play-
based strategies and concentration (ρ = 0.781; p
< 0.001); and a very strong positive correlation
between play-based strategies and the set of
skills that comprise attention and concentration
= 0.812; p < 0.001). It was concluded that
play-based strategies have a positive impact on
strengthening attention and, therefore,
concentration. These different strategies are
considered a powerful pedagogical tool for
developing cognitive skills and enhancing the
learning processes of children in early
childhood education.
Keywords: Play-based strategies, Attention,
Concentration, Learning, Early childhood
education.
Sumario
O objetivo desta pesquisa foi estabelecer a
relação entre estratégias lúdicas e os níveis de
atenção e concentração em crianças de 4 a 5
anos da Educação Infantil, considerando que
esses são processos cognitivos importantes para
a aprendizagem e o desenvolvimento integral de
cada indivíduo durante a primeira infância. A
pesquisa foi conduzida utilizando uma
abordagem quantitativa, com delineamento não
experimental, transversal, descritivo e
correlacional. A população foi composta por 60
crianças da Educação Infantil, e a pesquisa foi
realizada por amostragem censitária. A técnica
de observação sistemática foi utilizada para a
coleta de dados, empregando-se um formulário
de observação estruturado, validado por
especialistas e submetido a testes de
confiabilidade utilizando o Alfa de Cronbach,
que apresentou valor superior a 0,80. Os
resultados indicaram que 51,7% dos alunos
participavam de contextos com altos níveis de
aplicação de estratégias lúdicas; 43,3% dos
participantes apresentaram altos níveis de
atenção e 40,0% apresentaram altos níveis de
concentração. Uma forte correlação positiva
também foi encontrada entre estratégias
baseadas em brincadeiras e atenção (ρ = 0,734;
p < 0,001); uma forte correlação positiva entre
estratégias baseadas em brincadeiras e
concentração = 0,781; p < 0,001); e uma
correlação muito forte positiva entre estratégias
baseadas em brincadeiras e o conjunto de
habilidades que compõem a atenção e a
concentração (ρ = 0,812; p < 0,001). Concluiu-
se que as estratégias baseadas em brincadeiras
têm um impacto positivo no fortalecimento da
atenção e, portanto, da concentração. Essas
diferentes estratégias são consideradas uma
poderosa ferramenta pedagógica para o
desenvolvimento de habilidades cognitivas e
para o aprimoramento dos processos de
aprendizagem de crianças na educação infantil.
Palavras-chave: Estratégias baseadas em
brincadeiras, Atenção, Concentração,
Aprendizagem, Educação infantil.
Introducción
La atención y la concentración son procesos
cognitivos importantes para el desarrollo de las
niñas y los niños en los momentos de la
educación inicial, ya que les permite la
apropiación progresiva de contenidos, el
descubrimiento activo del exterior, la
interpretación de las señales del medio y la
participación en experiencias de aprendizaje
que favorecen el fortalecimiento de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 247
dimensiones del desarrollo del ser humano. En
los primeros años de la vida, estas capacidades
van a pasar por una importante maduración
neurológica correspondiente al crecimiento del
cerebro, a la consolidación de las conexiones
neuronales, y a la maduración de las funciones
ejecutivas que inciden directamente en la
adquisición de habilidades de tipo cognitivo,
social, emocional, comunicativo que van a ser
fundamentales en el aprendizaje escolar
posterior.
En efecto, múltiples estudios han evidenciado
que los niños y las niñas que tienen adecuados
niveles de atención y concentración muestran
mejores resultados en actividades relacionadas
con la comprensión del lenguaje, la solución de
problemas, la memoria de trabajo, el
razonamiento lógico, la adaptación a los
diferentes desafíos que se presentan en el
contexto escolar formal. En contrapartida, las
dificultades para mantener la atención durante
los períodos largos de tiempo suelen hacer que
se generen limitaciones importantes en el
seguimiento de instrucciones, a la participación
en actividades grupales, a la comprensión de
contenidos, a la estructura de aprendizajes que
queden fijados para un desarrollo académico
correcto. Por este motivo, estimular de forma
sistemática y muy temprana estos procesos
cognitivos se convierte en una prioridad de los
planes de educación en los primeros años de la
infancia ya que su potenciación incide de
manera importante en cómo mejoran las
oportunidades de aprendizaje y el desarrollo
global de las niñas y de los niños desde la
temprana niñez (UNESCO, 2022; Hirsh et al.,
2022).
Dentro del contexto educativo actual, los
docentes tienen que enfrentarse a la necesidad
permanente de captar, sostener y consolidar el
interés de los niños en un contexto saturado de
estímulos visuales, auditivos y tecnológicos que
compiten por la atención de los mismos. La
creciente incorporación de dispositivos
tecnológicos en la vida diaria, los cambios
socioculturales que se han generado en las
dinámicas familiares y el surgimiento de nuevas
maneras de relacionarse y comunicarse han
modificado los patrones de atención infantil
proporcionando a los sistemas educativos
actuales nuevas exigencias. En este sentido, a
raíz de esta realidad, muchos centros educativos
presentan dificultades con relación a la
permanencia en las tareas escolares, la escucha
activa durante las actividades, la capacidad de
concentración prolongada en situaciones que
exigen un esfuerzo cognitivo sostenido.
Todas ellas presentes junto a las preocupaciones
de los docentes, familias y especialistas dado
que la atención es un requisito previo
inexcusable para un aprendizaje efectivo, el
desarrollo de aprendizajes que son realmente
significativos y el desarrollo de competencias
que serán fundamentales en etapas posteriores
de la escolarización. Generándose entonces, en
los centros educativos, inquietudes que han
llevado a iniciar el camino hacia el uso de
metodologías innovadoras que vayan orientadas
a consolidar los procesos atencionales mediante
experiencias pedagógicas más dinámicas,
participativas, motivadoras y lo más adaptadas
posibles a las características propias del
desarrollo infantil temprano (Diamond, 2023;
OECD, 2023).
Entre las estrategias didácticas a menudo
elegidas en la educación inicial se encuentran
las estrategias lúdicas, que pueden ser
entendidas como un sistema organizado de
actividades basadas en el juego orientadas al
aprendizaje mediante la exploración activa, la
creatividad, la interacción social, la
experimentación, así como la motivación
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 248
intrínseca que viabiliza la manera de ser de los
niños en los primeros años de su desarrollo. La
mejora del aprendizaje se basa en el redefinido
juego como la actividad natural, espontánea y
altamente significativa en la infancia,
convirtiéndose en una forma privilegiada de
favorecer la mejora de todos los espacios de
desarrollo afectivo, social y psicomotor de
forma integral y contextualizada. Para la mirada
constructivista del aprendizaje, las experiencias
lúdicas fomentan la mejora del aprendizaje
activo en la medida en que posibilitan que los
niños interactúen con objetos, situaciones, con
materiales o personas en contextos que poseen
un significado para su cotidianeidad. El
componente emocional positivo que comparten
la experiencia de juego favorece además una
mayor disposición para aprender, incrementa
los niveles de participación y potencia el interés
por involucrarse de un modo sostenido en las
futuras acciones educativas del docente. En este
sentido las estrategias lúdicas se han
posicionado como recursos didácticos de gran
relevancia pedagógica en tanto que permiten
estimular diferentes procesos cognitivos -
atención selectiva, atención sostenida,
concentración y capacidad de autorregulación
durante el aprendizaje- (Piaget, 1976; Bodrova
& Leong, 2022).
Recientemente, la literatura científica ha puesto
de manifiesto con firmeza que las actividades
lúdicas estructuradas son una forma de
estimular eficazmente las funciones ejecutivas
durante la primera infancia, lo que facilita
también el desarrollo de las propias capacidades
que son necesarias para el aprendizaje y
adaptación a la escuela. Las funciones
ejecutivas son procesos complejos que incluyen
la autorregulación de la conducta, la memoria
de trabajo, el control inhibitorio, la
planificación y la flexibilidad cognitiva, todos
ellos vinculados con la capacidad de atención y
concentración que los niños y las niñas
muestran en distintos contextos educativos.
Diversos estudios realizados en entornos
educativos y culturales diferentes han
confirmado que los juegos de reglas, las
prácticas de movimiento, los juegos
cooperativos o las actividades de resolución de
retos favorecen la permanencia en la tarea, la
focalización de la atención o el compromiso
activo con experiencias de aprendizaje.
Por otra parte, la naturaleza interactiva y
motivante de tales actividades facilita los
niveles de interés y participación de los niños y
niñas y de tal forma se produce una mejora de
la disposición que tienen para mantener la
atención durante periodos más prolongados. Por
este motivo, la integración de forma sistemática
y planificada de estrategias lúdicas se entiende
como una forma de alternativa pedagógica
efectiva para favorecer el desarrollo cognitivo
infantil y la mejora de todos aquellos procesos
que están relacionados con la atención en los
espacios educativos de la educación inicial
(Yogman et al., 2023; Zosh et al., 2023).
Desde la óptica de la neuroeducación, el
aprendizaje basado en el juego proporciona
condiciones adecuadas para activar circuitos
cerebrales que están estrechamente
relacionados con la atención, la motivación, la
memoria y el procesamiento ágil de la
información. Con las actividades lúdicas
motivadoras, que despiertan curiosidad, interés
y deseo genuino por el descubrimiento de
experiencias nuevas, se libera una gran cantidad
de neurotransmisores para una mayor
predisposición al bienestar emocional y al
aprendizaje, que facilitará la creación de
conexiones neuronales. Esto, a su vez, permitirá
mejorar el proceso de seleccionar estímulos ir
relacionados, de extender las duraciones de la
atención y de controlar las distracciones que
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 249
surgen en la práctica educativa. Al mismo
tiempo, las experiencias lúdicas permiten hacer
llegar a conocer las dimensiones cognitivas,
emocionales y sociales que fomentan la acción
activa de los niños y que favorecen la
construcción significativa de aprendizajes
significativos. Esta evidencia científica avala la
necesidad de dar cabida a prácticas pedagógicas
centradas en el juego como parte transversal de
la educación de los niños de educación infantil
y concretamente en las actividades centradas en
el desarrollo de la atención y la concentración
(Immordino et al, 2023; UNICEF, 2023).
A pesar de los beneficios de las estrategias
lúdicas (mayores motivaciones, mayor
aprendizajes, más creatividad, más
participación...) que, como hemos dicho, son
públicos, diversos estudios nos avisan que su
uso en algunos espacios educativos todavía es
limitadísimo (los motivos dados son el poco
conocimiento, los pocos recursos a nuestra
disposición y, por último, el deseo de utilizar
metodologías de enseñanza tradicionales
centradas en la repetitividad y la poca
estimulación continua) y, por su consiguiente
efecto, puede provocar la paralización del
desarrollo de algunas de las competencias
cognitivas durante una fase especialmente
vulnerable para la tarea de aprender, en el
sentido de en la adquisición de habilidades
básicas que nos permitirán integrarnos en el
ámbito escolar. La escasa inclusión de
actividades lúdicas sistemáticas disminuye las
posibilidades de desarrollar procesos
atencionales de un modo sistemático,
contextualizando las características evolución
de los niño/as. La educación inicial es una etapa
clave en cuanto a favorecer las posibilidades del
desarrollo de las capacidades que desempeñan
un papel fundamental en el futuro rendimiento
educativo, y, por lo que es imprescindible
potenciar estrategias pedagógicas que tengan en
cuenta las necesidades de aprendizajes del
niño/a, y, en consecuencia, queda la necesidad
de profundizar en el análisis de la relación entre
las estrategias lúdicas y el desarrollo de la
atención y la concentración, con la que
desarrollar la práctica educativa ofreciendo
evidencias científicas para mejorar los procesos
formativos. (OECD, 2023; UNICEF, 2024)
De acuerdo al contexto latinoamericano, los
trabajos de investigación sobre la
implementación de estrategias lúdicas han dado
como resultado respuestas favorables en el
fortalecimiento de diferentes procesos desde la
atención, la emoción y lo social durante la
primera infancia, demostrado su potencial como
herramienta pedagógica que puede mejorar los
aprendizajes. Sin embargo, aún está la
existencia de importantes limitantes en cuanto a
la oferta de trabajos de investigación que
exploren de manera integral la influencia de
estas estrategias sobre la atención y la
concentración en niños de 4 a 5 años en
contextos educativos concretos.
Este vacío de conocimiento implica la
necesidad de avanzar en estudios que permitan
aportar evidencias empíricas, evidencias
empíricas sólidas que puedan guiar la toma de
decisiones pedagógicas basadas en evidencias
científicas verificables. La búsqueda de
prácticas lúdicas eficaces en el referido proceso
puede jugar un papel importante en el diseño de
estrategias educativas (diseños para
intervenciones educativas) que incidan en el
desarrollo integral de los estudiantes y, al
mismo tiempo, mejorar la calidad de los
procesos de enseñanza y aprendizaje desde el
primer nivel educativo. Generar este tipo de
conocimiento puede ser relevante en el
fortalecimiento del seguimiento de políticas
educativas dirigidas a la primera infancia y
mejorar la búsqueda de espacios de aprendizaje
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 250
más democráticos, participativos y estimulantes
para todos los niños (CEPAL, 2023; UNESCO,
2024). En función de lo expuesto, la presente
investigación tiene como finalidad analizar la
relación existente entre las estrategias lúdicas y
el desarrollo de la atención y la concentración
durante la educación infantil en niños de 4 a 5
años de educación inicial, dado que se considera
que la atención y la concentración tienen una
relevancia fundamental en el aprendizaje y el
desarrollo integral de los niños.
La investigación tiene como finalidad
identificar cómo las actividades lúdicas pueden
influir en la posibilidad que tienen los niños
para sostener el foco atencional, seguir
instrucciones, participar en las tareas que se
proponen y mantener un proceso de aprendizaje
significativo en el contexto educativo. Las
finalidades que persigue la investigación a
través de los resultados que se obtengan son
permitir una mejor comprensión de la atención
y la concentración; aportar una base científica
que permita reforzar las prácticas pedagógicas
desarrolladas por los educadores de educación
inicial y que puedan dar lugar a construir
metodologías, que ( a pesar de ser innovadoras
y con un alto foco en la importancia de la
atención y la concentración) se adapten a las
características y necesidades de los niños en esa
etapa de la educación.
Los resultados contribuirán a una mejor
comprensión del potencial que tienen las
estrategias lúdicas como herramientas
educativas que van enfocadas hacia el
desarrollo cognitivo de los niños junto con el
desarrollo de procesos de atención y
concentración. Finalmente, se espera que los
resultados obtenidos contribuyan al diseño de
propuestas innovadoras que ayuden a elevar la
calidad de la educación de los primeros años de
escolarización y por tanto favorecer un
desarrollo adecuado en los infantes. Los
recursos didácticos y las prácticas de enseñanza
que emplean las estrategias lúdicas son una de
las estrategias docentes más importantes dentro
de la educación infantil, ya que permiten
favorecer el aprendizaje a partir de experiencias
significativas; experiencias que se adecuan a
una forma de aprender propia y característica de
la primera infancia en las dimensiones
evolutiva, cognitiva, emocional y social.
La idea de recurso didáctico y de la práctica de
la enseñanza por medio de las estrategias
lúdicas se relaciona con la puesta en práctica,
planificada y organizada de un conjunto de
unidades didácticas; unidades didácticas que
tienen como recurso el juego para contribuir al
estimulo del desarrollo cognitivo, social,
emocional, comunicativos y motor del niño en
los diferentes contextos en los que se ha de
aprender. Diferentes autores indican que el
juego no puede ser entendido únicamente como
una actividad lúdica que tenga como fin la
diversión del niño y la distracción de los
adultos, sino como un recurso de enseñanza que
puede resultar muy útil para promover
aprendizajes profundos, duraderos y
transferibles a diferentes ámbitos de la vida
cotidiana.
A partir de esta idea, las estrategias lúdicas
permiten que los niños sean capaces de
construir el conocimiento de forma activa;
conocimientos que se construyen a partir de la
exploración, la experimentación, el
descubrimiento de las cosas por medio de la
interacción constante con el mundo físico y
social en el que se habita. Su uso dentro de los
espacios educativos permite recrear ambientes
de aprendizaje más motivadores, inclusivos y
acordes con las necesidades de desarrollo que
presentan los estudiantes dentro de los primeros
años del conjunto de los espacios educativos.
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 251
Así pues, las estrategias lúdicas se están
convirtiendo en una de las bases más
importantes de las prácticas pedagógicas
actuales para promover el desarrollo infantil y
la mejora de la calidad de los procesos de
enseñanza-aprendizaje desde las edades más
tempranas (Bodrova y Leong, 2022; UNESCO,
2024).
Las bases teóricas de las estrategias lúdicas
tienen uno de sus principales referenciales
teóricos en la teoría del desarrollo cognitivo de
Jean Piaget, quien sostiene la idea de que el
juego es el mecanismo por el que los niños se
construyen, desarrollan estructuras mentales
cada vez más complejas y van mejorando sus
capacidades intelectuales. Para Piaget, en la
etapa preoperacional (alrededor de los 2 y los 7
años), los niños van desarrollando
progresivamente capacidades vinculadas a la
representación simbólica, a la imaginación, al
pensamiento intuitivo y a la comprensión de los
elementos que pueden encontrar en su entorno.
En este proceso del desarrollo cognitivo, el
juego facilita la asimilación de las experiencias
nuevas, la reestructuración de los esquemas
mentales ya adquiridos y la producción de
aprendizajes que contribuyan a tener una mejor
comprensión de la realidad.
Las actividades lúdicas, a la vez, también
estimulan la curiosidad natural del niño,
favorecen su interés por el descubrimiento de
nuevos conocimientos y les impulsan a
participar de forma activa en situaciones de
aprendizaje significativas. El mismo contacto
constante con materiales, objetos, situaciones
problemáticas, o el contacto con compañeros
propicia la construcción de significados que
enriquecen el desarrollo cognitivo y amplían las
posibilidades del aprendizaje infantil. Por todo
ello, la teoría piagetiana sigue siendo una de las
importantes referencias para entender la
importancia didáctica del juego, y su influencia
en el desarrollo de las capacidades cognitivas
durante la infancia (Piaget, 1976). Otra de las
contribuciones relevantes para alcanzar la
comprensión de las estrategias lúdicas proviene
de la teoría sociocultural publicada por Lev
Vygotsky.
Este autor destacó la importancia determinante
que tiene la interacción social en el proceso de
aprendizaje y desarrollo infantil. Desde el
marco teórico de Vygotsky, el juego constituye
una actividad a partir de la cual el niño hace
ejercicio de las funciones psicológicas del niño
con la ayuda de la interacción, la comunicación
y los intercambios sociales y culturales
realizados continuamente entre los adultos y los
pares en ámbitos culturalmente significativos.
Vygotsky, en este marco teórico, sostiene que el
juego favorece la creación de la zona de
desarrollo próximo, es decir la zona en la que
los niños pueden realizar determinadas
actividades con ayuda de otros antes de hacerse
cada vez más autónomos en la realización de las
actividades por sí mismos.
Por otro lado, el juego simbólico también
favorece procesos relacionados con la atención
voluntaria, con la memoria, el lenguaje, el
pensamiento abstracto y la autorregulación de la
conducta, que son capacidades esenciales para
poder hacer frente a la vida escolar.
Habilidades, éstas, que adquieren un carácter
fundamental ya que constituyen la base del
aprendizaje formal y de la adaptación a las
exigencias académicas que tendrán que afrontar
y resolver los niños en etapas posteriores de la
vida escolar. Este es el motivo por el cual las
estrategias lúdicas constituyen un recurso
pedagógico muy eficaz para aprender gracias a
las experiencias de interacción social que
favorecen la educación integral de los niños
(Vygotsky 1978). La atención se define como
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 252
un proceso cognitivo complejo que permite
seleccionar, focalizar y mantener recursos
mentales en respuesta a algunos de los
estímulos del entorno, mientras que otras, que
se consideran no relevantes, son ignoradas. La
atención se ha ido entendiendo como una de las
bases del aprendizaje, ya que permite recibir,
procesar, organizar y almacenar toda aquella
información necesaria para la construcción del
conocimiento.
En la educación infantil, la atención va
desarrollándose y tiene características propias
de la edad, del nivel de maduración neurológica
del niño y de las experiencias que viva el niño
en su día a día. Hay ltiples investigaciones
que afirman que la atención va mejorando de
manera significativa en la infancia como
resultado de la interacción de factores
biológicos, cognitivos, emocionales, familiares
y educativos relacionados con el desarrollo del
niño. Además, la atención está directa y
estrechamente relacionada con el rendimiento
escolar, la resolución de problemas, la
comprensión del lenguaje de sus compañeros y
del adulto, y la adquisición de nuevas
competencias necesarias para llevar a cabo el
proceso de aprendizaje escolar. Por esta razón,
potenciar los procesos atencionales es uno de
los pilares que tendríamos que considerar en las
prácticas educativas en la primera infancia
debido a que de ellos puede depender el éxito o
el fracaso en procesos posteriores de formación
(Diamond, 2023; Posner y Rothbart, 2022).
La literatura especializada plantea diversos
tipos de atención que se presentan de forma
simultánea y que se complementan en los
procesos de la actividad de aprender de los
niños y las niñas. La atención selectiva permite
centrar los recursos cognitivos en lo que se
considera una determinada fuente de
estimulación relevante y obviar estímulos
distractores que se encuentran en el entorno y
podrían perjudicar el desarrollo de la actividad.
La atención sostenida está referida a poder
perseverar en la concentración en una tarea o
actividad que persigue un propósito o meta de
aprendizaje durante un período de tiempo
determinado. Por su parte, la atención dividida
hace referencia a la capacidad de atender más
de una fuente de estimulación o información al
mismo tiempo, y la atención alternante implica
poder cambiar el foco atencional de una
actividad a otra, obteniendo un bajo coste para
la calidad del funcionamiento. Estas
modalidades atencionales se presentan
integradas y coordinadas para favorecer la
acción de procesar información y adaptarse a
situaciones de aprendizaje. Su potencialización
en la educación inicial favorece aprendizajes
más significativos, una mayor participación en
la escolarización y una mejor preparación para
los aprendizajes que puedan derivarse de las
actividades académicas futuras (Posner y
Rothbart, 2022).
La concentración se encuentra íntimamente
relacionada con la atención y puede ser definida
como la capacidad para mantener la realización
de un esfuerzo mental orientado hacia una tarea
a realizar por un tiempo relativamente largo,
minimizando las invocaciones que emanan de
ciertos estímulos, externos o internos. Este
proceso implica controlar los pensamientos,
emociones, impulsos o componentes del propio
medio que pudieran interferir en el correcto
desarrollo de la actividad. En niños de 4 a 5
años, la concentración está aún en una fase de
desarrollo, circunstancia que hace que los niños
precisen de una actividad que les atraiga, que
sea dinámica, motivadora y que les favorezca la
permanencia en la misma durante tiempos cada
vez más prolongados. Diversos estudios han
evidenciado que los contextos educativos
estimulantes, caracterizados por las
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 253
experiencias significativas y con suficientes
recursos, contribuyen al fortalecimiento de esta
capacidad cognitiva. Por su parte, la
concentración también tiene una directa
relación con la forma en que los niños pueden
adquirir conocimientos, desarrollar habilidades
cognitivas más complejas y conseguir la
eficacia adecuada de las experiencias de
aprendizaje que se ponen en marcha en el aula.
Por ello, el uso de nuevos recursos didácticos
que propicien el interés, la implicación de los
niños y el compromiso sostenido en las tareas
educativas es de sumo interés (Papaliay y
Martorell, 2023).
Las funciones ejecutivas constituyen un
conjunto de procesos cognitivos de alto nivel
que se ocupan de regular el comportamiento
orientado a objetivos y que se relacionan
íntimamente con la atención, la concentración y
el aprendizaje. Ello comporta poder destacar,
dentro de estas funciones, la memoria de
trabajo, el control inhibitorio, la planificación,
la organización, la flexibilidad cognitiva y la
capacidad de resolver problemas de manera
eficiente dependiendo de los casos (contextos).
En la primera infancia, todo este conjunto de
capacidades se encuentra sometido a un
considerable desarrollo que afecta la manera de
aprender, la adaptación escolar, y la regulación
de la conducta. El estado actual de la cuestión a
partir de la revisión de literatura de otras
investigaciones indica que las actividades
lúdicas favorecen el fortalecimiento de las
funciones ejecutivas en el sentido que conllevan
para los niños la contemporaneidad en seguir las
reglas, inhibir y regular los impulsos, recordar
las instrucciones y mantener la atención en
tareas en curso. Tal desarrollo es especialmente
importante porque las funciones ejecutivas se
han convertido en importantes predictores del
rendimiento académico en el futuro, la
adaptación social y el logro en distintos ámbitos
de la vida. Así pues, el uso de estrategias lúdicas
se erige como una opción pedagógica que puede
resultar óptima para entrenar tales funciones
desde etapas muy tempranas y ser propicias
para presentar un desarrollo cognitivo rígido
(Diamond, 2023; Center on the Developing
Child, 2023).
El juego es una actividad central para el
desarrollo de las funciones ejecutivas en la
medida en que esta actividad se adscriba a
procesos complejos, tales como la
planificación, la toma de decisiones, el control
o la monitorización de las emociones, la
resolución de problemas, la flexibilidad a
distintas exigencias. Cuando los niños juegan a
juegos estructurados, esto es, utilizan un
conjunto de reglas recibidas que tienen que
seguir o regular, por tanto, esperando turnos,
recordando las instrucciones y ajustando
constantemente sus conductas a las exigencias
de la actividad. Estas exigencias cognitivas
propician el ejercicio de aquellos mecanismos
neuronales que se asocian a procesos de
atención, a la memoria de trabajo o a la
autorregulación de las conductas; por otro, el
componente motivacional que está presente en
el juego incrementa la predisposición para
mantener el esfuerzo cognitivo a lo largo de
períodos más alargados de tiempo y para
participar en el desarrollo de las tareas que están
disponibles.
Por efecto de toda esta experiencia, los niños
presentan niveles mayores de concentración,
niveles de autorregulación y niveles en el
control de las distracciones para resolver las
situaciones que se les presentan; estos
elementos sirven como pruebas empíricas que
secundan el uso del juego como herramienta
didáctica para robustecer procesos cognitivos
que se comportan de modo central en la
educación infantil y el crecimiento integral de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 254
los niños. (Yogman et al., 2023). Desde la
perspectiva de la neuroeducación, atención y
concentración se derivan de la interrelación
ordenada entre las diferentes estructuras
cerebrales que participan en el procesamiento
de información, la regulación de las emociones,
el control ejecutivo y la toma de decisiones
vinculadas con el aprendizaje. En los primeros
años de vida, el cerebro infantil es muy plástico
y tiene la capacidad de aprender, incluso
mediante la práctica de nuevas habilidades
adquiridas a partir de las experiencias
significativas, reiteradas y enriquecidas que
estimulan simultáneamente las distintas áreas
cognitivas.
Las experiencias lúdicas permiten estimulas
múltiples áreas cerebrales que se asocian con la
percepción, la memoria, el lenguaje, la
coordinación motriz, la creatividad y la
regulación de las emociones; un desarrollo más
equilibrado de las capacidades cognitivas
promovido por un proceso que crea conexiones
neuronales que aumentan la capacidad de dirigir
la atención, procesar la información relevante y
sostener la concentración por períodos cada vez
más largos. También unirse a experiencias de
aprendizaje de alto nivel de motivación dificulta
la activación de sistemas neuroquímicos
relacionados con el interés, el disfrute y la
predisposición para aprender, haciendo que se
lugar a condiciones favorables para el
desarrollo cognitivo. Estas evidencias
científicas son un apoyo más para usar
actividades lúdicas en los programas de
educación inicial de los niños para facilitar
procesos atencionales y propiciar aprendizajes
más significativos (Immordino et al., 2023).
Los juegos motores constituyen también uno de
los recursos lúdicos de los más frecuentados
para potenciar la atención y la concentración en
los niños de educación inicial, en la medida que
conjugan movimiento, coordinación,
observación y seguimiento de instrucciones en
un contexto ágil y de alta motivación. Estas
actividades suponen la ejecución de
movimientos corporales coordinados que
necesitan dar respuesta a ciertos estímulos,
sostener el enfoque atencional y realizar las
acciones de forma organizada para conseguir
objetivos concretos.
Muchos estudios han demostrado que el
movimiento corporal favorece la activación
cerebral, mejora la circulación sanguínea y
aporta a la mejora de los procesos cognitivos
implicados en la atención sostenida y la
concentración. Los juegos motores también
canalizan la energía propia de los niños en edad
preescolar hacia actividades coherentes y
organizadas que, a la vez, promueven el
desarrollo físico y el desarrollo cognitivo.
Aplicadas en el contexto de la enseñanza,
ayudan a la creación de climas educativos
dinámicos, participativos y estimulantes que
permiten aumentar los niveles de interés y la
motivación del alumnado por las actividades
que se proponen. Por esta razón, los juegos
motores son recursos pedagógicos de gran
importancia en el desarrollo cognitivo infantil y
qué permiten mejorar la calidad de los procesos
de enseñanza-aprendizaje en la educación
infantil (WHO, 2023; UNICEF, 2024).
Los juegos de reglas también contribuyen a que
se fortalezcan la atención y la concentración, ya
que implican seguir reglas del juego, respetar
secuencias correspondientes a los elementos o
etapas del desarrollo de la actividad, mantener
un control sobre la conducta durante el
desarrollo de la actividad, etcétera. En el
transcurso de estas experiencias, los niños
tienen que recordar las instrucciones, esperar el
turno, respetar los acuerdos a los que se había
llegado previamente, dar reacciones adecuadas
a las distintas situaciones que se presentan…,
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 255
todo lo cual conlleva una serie de exigencias
que fortalecen la atención sostenida, la memoria
de trabajo, el control inhibitorio... capacidades
básicas para el aprendizaje escolar; al mismo
tiempo que también se refuerzan habilidades
relacionadas, por una parte, con la
autorregulación emocional y la resolución de
conflictos y, por la otra, con la convivencia
social, aspectos que forman parte de un
desarrollo integral infantil. El desarrollo de este
tipo de juegos de forma frecuente contribuye al
desarrollo progresivo de capacidades necesarias
para hacer frente a los retos; académico y social
durante la escolarización. Por lo que, por tanto,
los juegos de reglas son una forma viable de
estimulación de procesos cognitivos básicos y
promueven aprendizajes significativos en la
primera infancia (Bodrova y Leong, 2022).
Las actividades lúdicas fundamentadas en
cuentos, representaciones y juegos simbólicos
se presentan como otra alternativa pedagógica
muy eficaz para trabajar la atención y la
concentración en niños del grupo de 4 a 5 años,
ya que favorecen la imaginación, la creatividad
y la representación mental de diversas
situaciones de aprendizaje. Estas actividades
permiten establecer roles, representar
personajes, participar en espacios que van más
allá de lo habitual, estimulando así la
comprensión, la reflexión y la expresión de
ideas y emociones. Durante estas actividades,
los alumnos han de mantener la atención sobre
personajes, secuencias narrativas,
acontecimientos y situaciones problemáticas
que exigen una comprensión e interpretación
continua. Su vez, además de experimentar esta
dificultad en la comprensión de las historias y
las representaciones, el componente emocional
que se manifiesta en las historias y las
representaciones viene a incrementar los niveles
de motivación, participación y compromiso con
la actividad, favoreciendo una mayor
permanencia en la tarea ya que, a su vez, se
refuerzan las habilidades relacionadas con la
atención sostenida, la concentración, la
memoria y el desarrollo del lenguaje. Las
particularidades que emanan del juego
simbólico lo convierten en un recurso didáctico
extraordinario para la educación inicial y para
el afianzamiento de distintos procesos
cognitivos que son determinantes para el
aprendizaje (Vygotsky, 1978; Zosh et al.,
2023).
La motivación es uno de los elementos que está
además muy relacionado con la atención y la
concentración en la medida en que es un
elemento que es determinante para que el
alumnado muestre interés por las propuestas de
actividades de aprendizaje que se plantean
dentro del aula. Cuando el alumnado percibe
como atractivo, desafiante o adecuada a sus
intereses la actividad que se le plantea, los
niveles de participación y de compromiso
cognitivo son muy superiores. En este sentido,
al incurrir en los aspectos de diversión,
curiosidad y descubrimiento, las estrategias
lúdicas poseen una enorme ventaja respecto a
otras estrategias metodológicas, ya que
permiten la estimulación de la motivación
intrínseca y favorecen que los niños mantengan
la atención durante más tiempo y también
desarrollen una actitud favorable hacia el
aprendizaje. Y, además de esto, la satisfacción
que se siente durante el juego tiene efectos
positivos en la propia confianza y hace que haya
más disponibilidad para abordar más
eficazmente los nuevos retos cognitivos. Por tal
motivo, la motivación se convierte en un
aspecto fundamental para entender el poder de
las estrategias de juego sobre los procesos de
atención y concentración en la educación inicial
(Ryan y Deci, 2023). La implicación del
docente es otro aspecto fundamental para
garantizar el éxito de las estrategias de juego
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 256
que persiguen la atención y la concentración. El
docente ejerce un papel fundamental en la
planificación, en la organización y en la
ejecución de actividades que respondan a las
necesidades, los intereses y las características
del desarrollo de los niños. Además, tiene que
crear ambientes de enseñanza seguros,
dispuestos y emocionalmente positivos que
faciliten el proceso de exploración y los que
favorezcan la participación de los alumnos. La
mediación pedagógica, realizada por el docente,
ayuda a orientar las experiencias lúdicas, sí,
pero también a que éstas se enmarquen en el
logro de los contenidos o los objetivos
educativos específicos correspondientes al
desarrollo cognitivo. Asimismo, el
acompañamiento constante permite identificar
las dificultades atencionales detectadas e incluir
estrategias de apoyo de manera adecuada. Por
lo tanto, la formación docente en metodologías
que incluyen el juego es un hecho que no hay
que olvidar para que las prácticas educativas
puedan llegar a ser significativas dentro de la
educación inicial (UNESCO, 2024).
El contexto familiar también resulta decisivo
para el desarrollo de la atención y la
concentración en la primera infancia. Las
experiencias vividas por los niños en sus casas,
la calidad de las interacciones familiares y las
posibilidades de juego que llegan a mantener se
transforman en aspectos que facilitarían el
robustecimiento de varios procesos cognitivos.
Cuando las familias difunden actividades
lúdicas, establecen rutinas adecuadas y
configuran contextos emocionalmente estables,
se facilita la posibilidad de la construcción de
capacidades asociadas a la atención, a la
autorregulación y a la concentración. Por el
contrario, descubrirse en un ambiente repleto de
distractores, no concebir espacios de juego y no
tener a la familia alrededor puede perjudicar a
los procesos de atención y autorregulación. Es
en esta línea donde la cooperación familia-
escuela es apasionante y necesaria para asegurar
que las experiencias de aprendizaje sean
coherentes y ricas. La implicación de la familia
en actividades para promover el desarrollo
infantil favorece los resultados obtenidos
mediante las estrategias de la enseñanza
(UNICEF, 2024).
Recientes evidencias científicas demuestran
que el uso sistemático de estrategias lúdicas
repercute de forma positiva en el nivel de la
atención y de la concentración de los niños en
edad preescolar. Los estudios realizados en
contextos educativos diferentes han mostrado
mejoras en la capacidad de seguir instrucciones
dadas, para completar tareas, para controlar los
distractores y para mantener la atención durante
periodos de tiempo más largos. También se
hallan mejorías significativas en indicadores de
la memoria de trabajo, de funciones ejecutivas,
de la autorregulación conductual y de la
capacidad de rendimiento escolar, lo que
sugiere que las experiencias lúdicas son
favorables no sólo a la cognición, sino también
al bienestar emocional, a la interacción social y
a la motivación hacia el aprendizaje.
En consecuencia, el uso de las estrategias
lúdicas se hace una alternativa pedagógica que
avala la evidencia científica para reforzar
procesos básicos del aprendizaje durante los
primeros años en el contexto escolar. Su
introducción en la práctica educativa puede ser
una alternativa que ayude notablemente a
mejorar la calidad de la educación inicial, al
tiempo que proporcione un desarrollo más
equilibrado a los niños de 4 a 5 años (UNESCO,
2024; OCDE, 2023). Cuando se habla de la
educación inicial y de la relación que existe
entre las estrategias lúdicas, la atención y la
concentración, se hace referencia a una realidad
muy destacada, ya que estas habilidades son las
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 257
que se encuentran en la base sobre la que se
desarrollan posteriormente aprendizajes más
complejos. Fomentar en los primeros años de
vida unos procesos atencionales da lugar a la
evolución de destrezas escolares, sociales y
emocionales que acompañarán el niño durante
su trayectoria escolar. Las estrategias lúdicas
permiten crear condiciones pedagógicas que
son propicias para facilitar el desarrollo de estas
habilidades de manera natural y significativa,
con el sello de identidad que caracteriza la
infancia. A su vez, proporcionan la posibilidad
de integrar aspectos cognitivos, emocionales y
sociales en experiencias de aprendizaje ricas
que favorecen el desarrollo integral. Por todo
esto, la sistematización de las estrategias lúdicas
en programas educativos significa una
oportunidad para mejorar los procesos de
enseñanza y de aprendizaje en las primeras
etapas formativas. Así pues, la indagación sobre
la influencia de las estrategias lúdicas en la
atención y la concentración representa una nea
de investigación importante para el refuerzo de
la calidad educativa y el bienestar infantil.
Materiales y Métodos
La presente investigación fue de tipo
cuantitativo, pues este enfoque de investigación
cuantitativo nos permitió medir objetivamente
la relación entre estrategias lúdicas y niveles de
atención y concentración en niños de 4-5 años
de educación inicial. De esta forma, el enfoque
cuantitativo permitió la recogida de datos
numéricos, los cuales podrían ser evaluados
mediante técnicas estadísticas, para su posterior
elaboración y análisis de las tendencias, niveles
de asociación y patrones de comportamiento en
relación a las variables de investigación.
Asimismo, el paradigma positivista aportó el
marco epistemológico necesario para observar
los fenómenos educativos desde una
perspectiva objetiva y comprobable, por lo que
las conclusiones obtenidas a partir del análisis
de la información fueron fundamentadas en
pruebas empíricas. La aplicación de este tipo de
enfoque tuvo la finalidad de ofrecer
información fiable que permitiese comprender
la influencia de las estrategias lúdicas sobre el
desarrollo de capacidades atencionales en la
infancia. Así las cosas, la investigación que aquí
se presenta tuvo el propósito de dar una
demostración científica que ayudara y
condujera al desarrollo de las prácticas
pedagógicas que se llevan a la práctica en los
ámbitos de educación inicial en los cuales se
desarrolló la investigación. Por consiguiente, el
enfoque cuantitativo se tornó conveniente para
cumplir los objetivos que se habían formulado
y para atender a las preguntas de investigación
que se habían formulado.
El estudio siempre se situó dentro de una
investigación de tipo descriptiva para el alcance
del estudio, correlacional para la necesidad del
estudio. Para el alcance descriptivo constituye
un tema de investigación que nos permite
describir las condiciones en las cuales se
desarrollan las estrategias lúdicas, al igual que
los niveles de atención y de concentración que
están presentes en los niños que participaron en
la investigación. Por otro lado, para el alcance
correlacional, permite describir un grado de
relación existente sin necesidad de preformar
sobre las variables, sin necesidad de realizar un
control sobre las condiciones del contexto en el
cual se desarrolla el estudio. En definitiva, esta
combinación de diferentes tipos de alcances
propició una mayor comprensión del fenómeno
que se ha querido estudiar porque ha permitido,
no solo describir sus características, sino
también buscar posibilidades de la existente
relación entre los diferentes factores que se han
estudiado. Asimismo, el diseño de investigación
se inscribió en un diseño no experimental, esto
es, las variables fueron observadas tal y como
se dieron en su entorno natural, es decir, no fue
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 258
una manipulación por parte del investigador.
Esta característica del estudio hizo posible
ofrecer la "proveniencia" y la validez ecológica
de los resultados, pues la naturaleza de la
situación de investigación, con el fin de
garantizar la autenticidad de las experiencias
educativas que se llevaron a cabo en el aula. En
el mismo sentido, la investigación fue de diseño
transversal, lo que implica que la recolección de
datos se realizó en un único momento del
tiempo, dado que se pretendía obtener la
fotografía del estado que se daba en el momento
del estudio. El hecho de este diseño transversal
facilitó el análisis no solo de la relación
simultánea entre las variables relativas a las
estrategias de juego y la atención/
concentración, sino que no hizo necesaria la
realización de un seguimiento del fenómeno de
investigación en el tiempo.
Ayudó a optimizar recursos y a contrastar o a
recoger información sobre las características del
fenómeno que se estaba analizando en el
contexto educativo a partir del que el fenómeno
se estudiaba. Tal elección metodológica
responde a la necesidad de dar cuenta de la
identificación de procesos objetivos del tipo de
relaciones entre las variables que intervienen en
un mismo momento de la intervención
educacional, como, además, de la comparación
de resultados entre cada uno de los participantes
que formaron parte de esta muestra. Por
consiguiente, el diseño transversal fue una
opción apropiada para dar cuenta de aquellos
objetivos que proponía el estudio. La población
objeto del estudio estuvo constituida por los 60
niños matriculados en el nivel de educación
inicial, a partir de los 4 hasta los 5 años, de una
institución educativa participante en el estudio.
A partir de que la población a observar cumplía
con ser de accesible tamaño para poder realizar
el estudio, se trabajó con el total de los
participantes realizando un muestreo censal.
Esta opción de carácter metodológica permitía
incluir a sujetos existentes en el proceso
investigativo, aumentaba la representatividad
de los resultados del estudio. Además, favoreció
establecer una descripción más precisa de las
características que se encontraban en la propia
población estudiada, disminuyendo
potencialmente los errores derivados de la
elección de muestras aleatorias. Los criterios de
inclusión tenían en consideración el vínculo de
ser estudiantes con matrícula a los que se les
otorgaba asistencia con frecuencia a clases y
que estaban debidamente autorizados por sus
apoderados para participar en la investigación;
y, al mismo tiempo, fueron eliminados aquellos
casos que presentaron una larga serie de
ausencias o debían cumplir con una serie de
solicitudes de información inacabadas al
momento de la recolección de datos.
En la recolección de información se tomó como
principal técnica la observación sistemática,
dado que esta técnica deja registrar de forma
directa las conductas acaecidas en la relación de
las estrategias lúdicas, de la atención y de la
concentración presentadas por los niños durante
las actividades que aparecían en el aula. Como
principal instrumento, se utilizó una ficha de
observación estructurada, parte de las
dimensiones e indicadores construidos del
conjunto del estudio de cada variable. Las
variables estrategias lúdicas fueron
consideradas en relación con las dimensiones
sometidas a evaluación de la participación en
juegos motores, la participación en juegos
simbólicos, la participación en juegos de reglas
y la participación en actividades recreativas
dirigidas. En cuanto a la variable atención y
concentración las dimensiones sometidas a
evaluación constitutivas de dicho constructo
fueron los indicadores de atención sostenida,
seguimiento de instrucciones, permanencia en
la tarea, control de distractores y capacidad de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 259
concentración en actividades pedagógicas. El
instrumento implementado fue el tipo escala
Likert de 5 niveles de representación que
ofrecía la posibilidad de valorar la frecuencia en
que acudían las conductas que observaban. Esta
disposición, facilitó la cuantificación de los
datos y el posterior procesamiento de
información estadística. La validez del
instrumento fue contrastada por el juicio de tres
expertos en educación preescolar, metodología
de la investigación y evaluación educativa.
Cada uno de los especialistas confrontó la
claridad, pertinencia, coherencia y relevancia de
cada uno de los ítems incluidos en la ficha de
evaluación observada y realizaron las
recomendaciones necesarias para mejorar su
calidad técnica.
A continuación, se procedió a la realización de
una prueba piloto con un conjunto con
características similares a la población objetivo
para detectar las dificultades que pudiera
presentar la aplicación del instrumento y se
calculó la confiabilidad mediante el coeficiente
Alfa de Cronbach, alcanzando una puntuación
de más de 0,80, considerada adecuada para
asegurar la consistencia interna. Para lo cual,
estos procedimientos garantizan la calidad
metodológica del proceso de recolección de
información y afianzan la credibilidad de los
resultados obtenidos, ya que el instrumento
presentó buenas condiciones de validez y
confiabilidad para su utilización en el estudio.
El procedimiento de investigación se inició con
la solicitud y obtención de la autorización por
parte de las autoridades de la institución
educativa y del consentimiento informado por
parte de los representantes legales de los niños
participantes. Luego, se pudo coordinar con los
docentes en cuestión la programación de las
actividades imprescindibles para la aplicación
de los instrumentos en los espacios horarios que
ofrecía la institución. Durante el desarrollo de la
observación, se sistematizaron las conductas
que se dejaron ver en ecosistemas educativos
ordinarios y en las actividades lúdicas
planificadas. Se creó, también, una base de
datos digital para el tratamiento y análisis
estadístico de los datos observados.
Seguidamente, se llevó a cabo una
comprobación de la integridad y coherencia de
la información a analizar. Este proceso permitió
dar certidumbre a la calidad de los datos y, a la
vez, limitar los errores durante el desarrollo de
la investigación.
Para el análisis de los datos obtenidos se utilizó
el software estadístico IBM SPSS Statistics
versión 26. En primer lugar, se realizó una
estadística descriptiva a través de frecuencias
absolutas y porcentuales, medias y desviaciones
típicas, a fin de caracterizar el comportamiento
de las variables objeto de estudio. A
continuación, se llevó a cabo la prueba de
normalidad de Kolmogorov-Smirnov en
función de la finalidad de determinar la
distribución de los datos obtenidos. Teniendo en
cuenta la naturaleza de las variables y los
resultados obtenidos en la normalidad, se llevó
a cabo el coeficiente de correlación de
Spearman como técnica para establecer el nivel
de relación que existe entre las estrategias
lúdicas y la atención y concentración; se
estableció un nivel de significación estadística
de p < 0,05, criterio habitual en los estudios
educativos para aceptar o rechazar hipótesis.
Por último, se presentaron los resultados a
través de tablas estadísticas, las cuales estaban
acompañadas de análisis interpretativos que
permitieron dar cuenta de los resultados
obtenidos atendiendo a los objetivos
planteados. La investigación respetó los
principios éticos que deben guiar la realización
de investigaciones realizadas sobre población
infantil; se aseguró la participación voluntaria
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 260
de los sujetos a través del consentimiento de los
representantes legales, así como de la
correspondiente autorización de la institución
que llevó a cabo el estudio. También se aseguró
la confidencialidad de la información obtenida
a través de la codificación de los datos que
limitaba el acceso a la información
correspondiente a las personas que participaban
del estudio. En ningún caso se realizaron
procedimientos que supusieran riesgos físicos,
psicológicos o emocionales para las personas
participantes. Los resultados fueron utilizados
con fines académicos y científicos, respetando
los principios de integridad, honestidad y
responsabilidad en la investigación. De esta
manera, se aseguró el cumplimiento de las
normas éticas que orientan la realización de la
investigación educativa con población infantil.
Resultados y Discusión
A continuación, se presenta los resultados del
estudio.
Tabla 1. Nivel de aplicación de estrategias
lúdicas en niños de 4 a 5 años.
Nivel
Frecuencia
Porcentaje (%)
Bajo
8
13,3
Medio
21
35,0
Alto
31
51,7
Total
60
100,0
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados muestran que el 51,7% de los
niños(as) participan en contextos educativos en
los que las estrategias de juego presentan un
nivel de alta aplicación, mientras que el 35,0%
presenta un nivel medio y únicamente el 13,3%
corresponde a un nivel bajo. Lo que quiere decir
que en la gran mayoría de las actividades
pedagógicas observadas se incluyen dinámicas
de actividades lúdicas, facilitando así toda una
serie de experiencias de aprendizajes más
activas y participativas. El hecho que
predominen los niveles altos quiere reflejar que
el educador reconoce el juego como un recurso
metodológico que permite fomentar el
desarrollo infantil. Pese a ello, la existencia de
un porcentaje de niños(as) expuestos a
actividades de juego a niveles bajos quiere
poner de manifiesto la necesidad tener que
reforzar la planificación de experiencias lúdicas
que fomenten un modelo de participación más
igualitario. En términos generales, los
resultados dan cuenta de una tendencia
favorable al uso de estrategias lúdicas dentro de
los procesos educativos de educación inicial.
Tabla 2. Nivel de atención en los niños de 4 a 5
años.
Nivel
Frecuencia
Porcentaje (%)
Bajo
10
16,7
Medio
24
40,0
Alto
26
43,3
Total
60
100,0
Fuente: Elaboración propia.
Los hallazgos ponen de manifiesto que el 43,3%
de los niños evidencian niveles altos de atención
en el marco de las actividades de la educación
observadas, el 40,0%, un nivel medio y el
16,7% muestran niveles bajos. La distribución
indica que una parte importante del alumnado
es capaz de focalizar de forma adecuada sus
recursos cognitivos con relación a las
actividades propuestas, mostrando un interés
continuado y participando activamente en el
desarrollo de las actividades. Sin embargo, la
presencia de niveles medios y bajos pone de
manifiesto que todavía se presentan dificultades
relacionadas con la permanencia en la tarea y el
manejo de estímulos distractores. Estas
evidencias y planificar estrategias pedagógicas
que refuercen desde la infancia los procesos
atencionales en los niños. Asimismo, podemos
considerar los resultados de la investigación
como evidencias de la importancia de articular
entornos de aprendizaje en los que se favorezca
la participación de los niños.
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 261
Tabla 3. Nivel de concentración en los niños de
4 a 5 años.
Nivel
Frecuencia
Porcentaje (%)
Bajo
9
15,0
Medio
27
45,0
Alto
24
40,0
Total
60
100,0
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados recopilados revelan que el 40,0%
de los niños obtienen puntuaciones en el rango
de puntuaciones más altas, el 45,0% se
concentra entre niveles de puntuaciones medios
y el 15,0% se sitúa en los niveles considerados
bajos. La conclusión de estos resultados
indicativos es que una parte considerable del
alumnado consigue mantener el esfuerzo mental
dirigido hacia las tareas durante un período de
tiempo adecuado para su nivel de desarrollo; sin
embargo, la existencia de un número superior
de escolares con puntuaciones medias pone de
manifiesto que todavía hay espacio de mejora
en el sentido de la capacidad de atender a las
tareas un tiempo relativamente largo, lo cual
podría estar facilitado por los procesos de
desarrollo evolutivo, la motivación y las
características de las estrategias pedagógicas al
uso. Por ello se hace necesario reforzar
experiencias educativas que propicien un
desarrollo progresivo de la concentración a
partir de actividades que se caractericen por ser
amenas y ajustadas a las características
infantiles.
Tabla 4. Relación entre estrategias lúdicas y
atención.
Variables
Coeficiente de
Spearman (ρ)
Estrategias lúdicas
Atención
0,734
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados obtenidos en el análisis
correlacional muestran la presencia de una
elevada relación positiva entre las estrategias
lúdicas y la atención (ρ = 0,734; p < 0,001). Lo
que significa que, si se aumenta el uso de
actividades de juego en el aula, también se
incrementa la atención que demuestran las y los
estudiantes. La magnitud del coeficiente de
correlación indica que el juego es un aspecto
relevante para facilitar la focalización de los
recursos que aportan las funciones cognitivas de
las y los estudiantes en el transcurso de las
actividades de aprendizaje. De otra parte, la
significación estadística indica que la
asociación que econometría de los datos
demuestra no responde al azar, sino que posee
validez científica. Estos resultados corroboran
la incorporación de estrategias de juego en la
planificación pedagógica en educación inicial y
también muestran que los ambientes de
aprendizaje activos y motivadores inciden de
manera importante en el aumento de la atención
de las y los estudiantes.
Tabla 5. Relación entre estrategias lúdicas y
concentración.
Variables
Coeficiente de
Spearman (ρ)
Sig.
(p)
Estrategias lúdicas
Concentración
0,781
0,000
Fuente: Elaboración propia.
El análisis estadístico evidencia una correlación
positiva alta entre las estrategias de tipo lúdico
y la concentración de los niños = 0,781; p <
0,001). Este resultado pone de manifiesto que, a
mayor nivel de actividades lúdicas practicadas
por los estudiantes, mayor es su capacidad para
sostener el esfuerzo mental en las tareas
propuestas y concentrarse. El grado de
asociación observado demuestra que las
experiencias de tipo lúdico favorecen de manera
decidida el desarrollo de capacidades
vinculadas con la concentración. Por otra parte,
la existencia de un valor de significancia que
determina la existencia de relación entre ambas
variables, en términos estadísticos, se pone de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 262
manifiesto. En cuanto a la vertiente educativa,
se puede concluir que la utilización de
estrategias de tipo lúdico puede ser considerada
como un recurso favorable para potenciar
habilidades cognitivas esenciales para el
aprendizaje. Por todo lo anterior, los hallazgos
alcanzados promueven las metodologías activas
que integran el juego en el eje de los procesos
educativos en la primera infancia.
Tabla 6. Relación general entre estrategias
lúdicas, atención y concentración.
Variables
Coeficiente de
Spearman (ρ)
Sig.
(p)
Estrategias lúdicas
Atención y concentración
0,812
0,000
Fuente: Elaboración propia.
Los resultados generales muestran una
correlación positiva elevada entre las estrategias
lúdicas y el conjunto de capacidades que están
en relación con la atención y también de la
concentración = 0,812; p < 0,001); por lo que
esto pone de manifiesto que el uso
sistematizado de actividades lúdicas influye
favorablemente en los procesos cognitivos
básicos para el aprendizaje durante la educación
infantil, que nos da la posibilidad de poder
postular que dicho ejercicio puede ser utilizado
como un recurso pedagógico altamente efectivo
para potenciar la capacidad de los niños de
focalizar la atención, de mantener la
concentración y de participar activamente de las
actividades educativas. Al mismo tiempo, la
significación estadística evidencia la fortaleza
de la relación que se ha conseguido y la
suficiente base empírica para poder aceptar la
hipótesis de la investigación. En este sentido,
los resultados obtenidos nos permiten concluir
que las estrategias de juego representan un
elemento explicativo para favorecer el
desarrollo cognitivo infantil, así como las
condiciones necesarias para llevar a cabo un
aprendizaje significativo por parte de los niños,
motivo por el cual la inclusión sistemática de
este tipo de estrategias en la práctica docente
puede favorecer de manera importante la
mejora de la calidad educativa en relación con
la educación infantil.
En términos generales, los resultados indican
que el 51.7% de niños participan en contextos
donde las estrategias lúdicas que utilizamos
presentan altos niveles, en la medida en que el
43.3% presenta niveles elevados de atención y
el 40.0 % presentan elevados niveles de
concentración; así pues se evidencian
correlaciones positivas entre las variables
analizadas, las cuales se extienden a la relación
global entre estrategias lúdicas, atención y
concentración = 0,812; p < 0,001), lo que
pone de manifiesto que el uso sistematizado del
juego como actividad lúdica favorece
significativamente el fortalecimiento de los
procesos cognitivos básicos para el aprendizaje
durante la primera infancia; al mismo tiempo, se
han encontrado diferencias significativas entre
los niveles en función de las correlaciones.
Estos resultados evidencian que poner en
práctica metodologías del juego puede dar
sentido a integrar estas en programas educativos
dirigidos a los niños de 4 a 5 años.
Los resultados obtuvieron que las estrategias
lúdicas tienen amplia presencia entrado las
actividades puestas en práctica con niños y
niñas de 4 a 5 años; una medida general
descriptiva de la que podemos señalar que más
de la mitad de los recursos metáforas, de los y
las participantes que se encuentran expuestos a
altos niveles de experiencias pedagógicas en
torno al juego; una evidencia que ratifica que las
metodologías lúdicas constituyen una opción
ampliamente utilizada de procesos educativos
de educación inicial porque se ajusta a las
características del desarrollo infantil. Los
resultados están en consonancia con el
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 263
establecido por UNESCO (2024) ya que
destacan el juego como opción utilizada para
favorecer aprendizajes significativos en la etapa
de la educación inicial al mismo tiempo que se
caracteriza por ser activa, motivadora y
centrada en el estudiante. Finalmente, los
resultados obtenidos dan soporte a los
postulados teóricos de Piaget (1976) quien
sostiene que el juego debe ser considerado un
medio básico para la construcción del
conocimiento y la progresiva elaboración de
estructuras cognitivas cada vez más complejas.
Desde esta perspectiva, la predominancia de
estrategias de tipo lúdico en las situaciones
formativas observadas pone de manifiesto una
tendencia positiva hacia la práctica de
metodologías apropiadas con relación a las
necesidades evolutivas de los niños, por lo que
los resultados de este apartado ratifican la
necesidad de potenciar el uso de actividades
recreativas estructuradas de forma explícita en
los procesos de enseñanza y aprendizaje en
educación inicial. Respecto a los niveles de
atención observados, los resultados dejan
entrever que un elevado número de niños se
encuentran con niveles altos y medios de esta
capacidad, lo que implica una buena disposición
para dirigir recursos mentales acerca de las
actividades planteadas por los docentes. Este
comportamiento puede justificarse
considerando el carácter ágil y motivador de las
estrategias de tipo lúdico puestas en marcha;
estrategias que favorecen el interés, la
participación y el compromiso por parte de los
estudiantes sobre las tareas de aprendizaje.
Estos descubrimientos encajan con las
investigaciones realizadas por Diamond (2023),
quien indica que las prácticas basadas en el
juego facilitan el desarrollo de los procesos
atencionales al propiciar de forma simultánea
motivación, autorregulación y funciones
ejecutivas. En esta línea, también están en
consonancia con las propuestas de Posner y
Rothbart (2022), quienes indican que la
atención durante la infancia puede ser mejorada
gracias a los ambientes educativos que
promuevan interacción, exploración o la
participación de los estudiantes. Los datos que
obtenemos permiten pensar que los entornos
didácticos enriquecidos mediante acciones de
juego producen las condiciones adecuadas para
el surgimiento de capacidades atencionales
imprescindibles para el aprendizaje. Este
motivo refuerza la idea de que el juego
sistemáticamente abordado en los procesos
educativos es una buena estrategia para mejorar
la atención a edades tempranas.
Con respecto a la habilidad de concentración,
los resultados obtenidos sugieren que la
mayoría de los niños se encuentran en niveles
medios y elevados, lo cual revela que hay una
capacidad adecuada para mantener el esfuerzo
mental dirigido hacia la tarea de forma
prolongada acorde a la etapa evolutiva de los
niños y niñas. Esto se puede explicar por la
propia naturaleza de las actividades lúdicas, ya
que favorece la permanencia de la tarea a través
de la percepción de estímulos atractivos que
mantienen viva la atención de los estudiantes
durante la realización de las actividades
educativas. Los resultados coinciden con las
ideas de Papalia y Martorell (2023), quienes
sugieren que las situaciones de aprendizaje que
son estimulantes, además de emocionalmente
positivas, favorecen en gran medida la
capacidad para concentrarse durante la primera
infancia. Los resultados de este estudio también
son coherentes con la investigación de Yogman
et al. (2023) en la cual se ha demostrado que el
juego estructurado favorece el desarrollo de
capacidades que tienden a intensificar la
atención sostenida y la autorregulación
cognitiva. Los altos y medios niveles de
concentración mostrados en la investigación,
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 264
nos llevan a pensar que las estrategias lúdicas
son un recurso didáctico importante para
favorecer dicho desarrollo, por consiguiente, los
resultados nos muestran la necesidad de
promover experiencias educativas que
contengan dinámicas de juego, orientadas en el
reforzamiento de los procesos cognitivos,
fundamentales para el aprendizaje.
Uno de los datos más interesantes de la
investigación, nos han llevado a la
determinación de la correlación alta existente
entre las estrategias de juego y la atención de los
niños, con un coeficiente de Spearman de 0,734
(p < 0,001). Es decir, cuanto más se insertan las
actividades lúdicas, mayores niveles de
atención se muestran durante las experiencias
educativas desarrollada en el aula. El grado de
correlación encontrado corrobora las
afirmaciones de Vygotsky (1978), que indicaba
que las prácticas lúdicas favorecen el desarrollo
de funciones psicológicas superiores, como
podría ser la atención voluntaria y la regulación
consciente de la conducta.
Los resultados igualmente muestran una
correspondencia respecto a los resultados de
Zosh et al. (2023), quienes encontraron que el
aprendizaje mediante el juego genera mejoras
significativas en la habilidad de los niños para
mantener el foco atencional y responder
eficazmente a diferentes exigencias cognitivas.
La relación que aparece muestra que el juego no
es sólo un mecanismo recreativo, sino que
representa un mecanismo pedagógico que
puede contribuir a la mejora de los procesos
cognitivos que son fundamentales para el
aprendizaje, de manera que los resultados que
se han encontrado ofrecen también evidencia
empírica que apoya el uso de estrategias lúdicas
como elemento que permita mejorar la atención
infantil en contextos educativos. De igual
forma, la elevada correlación positiva que se
observa entre la utilización de estrategias
lúdicas y la concentración (ρ = 0,781; p<0,001),
pone de manifiesto que las actividades lúdicas
facilitan en gran medida el hecho de que los
niños sean capaces de realizar un determinado
esfuerzo mental para conseguir su objetivo. De
manera análoga a la motivación, el que los niños
participen en actividades lúdicas favorece el
incremento de los niveles de motivación y de la
mentalización del comportamiento, lo que
permite mantener la perseverancia en la tarea
durante más tiempo. Los resultados obtenidos
coinciden con los de la investigación llevada a
cabo por Immordino-Yang et al., (2023),
quienes vienen a explicar que las actividades
dotadas de un significado emocional tienden a
estimular procesos neurocognitivos que
facilitan tanto la concentración como la
adquisición del aprendizaje.
Por otro lado, los resultados que se obtienen de
esta investigación corroboran las conclusiones
de las diferentes aproximaciones de la
neuroeducación que evidencian la activación de
los mecanismos cerebrales correspondientes a
la regulación de la atención y al control
ejecutivo. Dicha correlación es lo
suficientemente intensa para que se pueda
afirmar que las estrategias lúdicas son un
elemento que presenta un efecto determinante
en el proceso de desarrollo de la atención en la
primera infancia. En este sentido, la inclusión
sistemática de actividades lúdicas como parte
del programa educativo puede ser un factor que
contribuya al desarrollo de las condiciones que
favorezcan un funcionamiento cognitivo
adecuado para que el aprendizaje tenga lugar.
Por último, la correlación positiva muy fuerte
existente entre las estrategias de tipo lúdico y
las capacidades vinculadas a la atención y a la
concentración (ρ= 0.812; p < 0,001) permite
confirmar la hipótesis de trabajo formulada en
la investigación y muestra la influencia
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 265
favorable del juego sobre el desarrollo
cognitivo de los niños. El resultado hace
evidente que las vivencias lúdicas no solo
ofrecen componentes constructivos, sino que
también el hecho de que favorecen capacidades
fundamentales para el aprendizaje escolar.
De este modo, estas conclusiones son
coincidentes con las propuestas de instituciones
internacionales como UNESCO (2024) y
UNICEF (2024), las cuales apuestan por el
juego como el recurso pedagógico que favorece
el aprendizaje y el desarrollo de las
competencias cognitivas, sociales y
emocionales durante la primera infancia. Aun
así, los resultados también provocan la
necesidad de mejorar la formación docente en
metodologías que utilizan juegos y que
proporcionan estrategias para hacer uso
educativo de los juegos que se desarrollan en los
espacios escolares. Desde la perspectiva de la
práctica, la evidencia nos indica que las
instituciones educativas deben fortalecer las
propuestas pedagógicas en cuanto a la
experiencia lúdica pensada y contextualizada.
Así, se puede indicar que las estrategias lúdicas
son una herramienta pedagógica de alta calidad
para promover la atención y la concentración en
los niños de 4 a 5 años, hecho que puede
contribuir a promover la calidad educativa de la
educación infantil.
Conclusiones
Las estrategias lúdicas se configuran como un
recurso pedagógico muy importante para el
fortalecimiento de los procesos cognitivos
durante la educación en la infancia, ya que
propician la participación activa, la motivación
intrínseca, el interés sostenido y, en general, el
compromiso de todos los niños a las actividades
de aprendizaje llevadas a cabo en el marco
escolar. Los resultados alcanzados mostraron
que la mayoría de las alumnas y alumnos están
sometidos a niveles altos de actividades lúdicas,
lo que pone de manifiesto una correcta inserción
de las metodologías lúdicas dentro las prácticas
educativas que se llevaron a cabo en el contexto
de la investigación. Esta situación permitió la
generación de entornos de aprendizaje con
mayores dosis de dinamismo, interacción,
participación y estimulación que respondían a
las necesidades cognitivas, emocionales y
sociales de la primera infancia.
Igualmente se comprobó que las actividades
lúdicas fomentan experiencias significativas
que propician la exploración activa del medio,
la interacción con compañeros y educadores, la
experimentación de diferentes recursos y la
construcción paulatina de un conocimiento. La
amplia preponderancia que tienen estas
actividades dentro del contexto educativo
analizado refuerza su importancia para
propiciar el desarrollo integral de los niños de 4
a 5 años y el desarrollo de múltiples
capacidades asociadas con el aprendizaje por
parte de este grupo de alumnos. Como
consecuencia, su aplicación sistemática debe
ser tenida en cuenta como un elemento
prioritario dentro de las programaciones de
educación inicial que persigan el desarrollo de
las competencias cognitivas imprescindibles
para hacer frente a la actividad escolar futura.
Los resultados relativos a la atención pusieron
de manifiesto que un porcentaje importante de
los niños estaban en niveles medios y altos de
esta capacidad cognitiva, lo que supone
evidenciar la existencia de condiciones
favorables para la focalización de recursos de
naturaleza mental durante las actividades
educativas realizadas dentro del aula. Tal
circunstancia hace evidente que los estudiantes
tienen una capacidad adecuada para seguir
instrucciones, responder a estímulos
importantemente pertinentes, mantener su
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 266
participación en las tareas del aula y seguir
manteniendo el interés a medida que avanza el
desarrollo de las experiencias de aprendizaje. Al
mismo tiempo, los resultados también reflejan
que los ambientes de aprendizaje enriquecidos
con actividades de juego ayudan a lograr el
fortalecimiento progresivo de los procesos de
atención, facilitando así una mayor
participación de los estudiantes. Mantener el
interés, observar y participar en las experiencias
educativas constituye un aspecto fundamental
para alcanzar aprendizajes significativos,
duraderos y transferibles a otros momentos de
la vida escolar. De otra parte, el desarrollo de la
atención en la primera infancia se convierte en
un pilar básico para el aprendizaje académico
posterior, dado que vuelve a incidir de forma
decisiva en la compresión de contenidos, la
resolución de problemas y el aprendizaje de
nuevas habilidades.
Consecuentemente, es crucial seguir trabajando
con estrategias pedagógicas que procuren
fortalecer tal capacidad desde los primeros años
de vida mediante actividades ágiles,
motivadoras y que respeten las características
de esta etapa del desarrollo infantil. En lo que
respecta a la concentración, los resultados
mostraron que un gran número de niños
alcanzaban niveles medios y altos, lo que es un
reflejo correspondiente a la capacidad de
mantener el esfuerzo mental orientado a metas
que era capaz de desarrollarse en un período
acorde a su etapa de desarrollo y su nivel de
maduración cognitiva. Tal dato permite afirmar
que las actividades aplicadas en la educación
favorecen la duración de la tarea, el seguimiento
de instrucciones y el progresivo control de la
atención de los estímulos potencialmente
distractores en el contexto escolar. También era
posible observar en este trabajo que los niños
que participan en mayor medida en las
actividades del juego son aquellos que más
probablemente realizan la actividad, persisten
prestando atención durante más tiempo, e
incluso responden a la exigencia propia que la
praxis de los educadores propone.
La atención se sitúa en el podio de las
habilidades necesarias para el aprendizaje en
cuanto que constituye la vía que nos permite
llevar a cabo un procesamiento eficiente de la
información que nos rodea, de los contenidos
que se conquistan en los procesos de
aprendizaje y del propio acervo cultural y, por
tanto, para poder hacer frente a la experiencia
de llegar a adquirir poco a poco nuevos
conocimientos. En este sentido, los resultados
obtenidos ponen de manifiesto la necesidad de
diseñar un conjunto de experiencias que logren
mantener unos altos niveles de interés,
curiosidad y motivación de los alumnos
implicados durante el transcurso de las
actividades escolares, por tanto, las estrategias
con carácter lúdico nos aportan una alternativa
bastante válida para la potenciación de la
atención en el marco de la educación inicial y,
al mismo tiempo, nos ofrecen las condiciones
que permiten que el proceso del aprendizaje
significativo trabaje con una mayor adecuación.
El análisis correlaciona el conjunto de las
variables y en este sentido se puede decir que
existe una correlación positiva alta entre las
estrategias lúdicas y la atención, en otras
palabras, a medida que sobre el campo de
atención aumente la puesta en práctica de
actividades con una base lúdica, se
intensificarán los niveles de focalización,
participación, observación y compromiso que
se puedan dar en el marco de las experiencias de
aprendizaje. Los resultados encontrados
presentan evidencias del impacto positivo de las
metodologías de juego en el desarrollo de
capacidades relacionadas con la observación
consciente, la escucha activa, la comprensión de
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 267
instrucciones y el seguimiento de indicaciones
en el aula. Por otra parte, el tamaño de la
relación hallada ratifica que el juego es un
elemento importante para fortalecer los
procesos de atención en la primera infancia en
entornos educativos que promueven la
participación de los alumnos. Los resultados
encontrados nos permiten sostener que la
inclusión de la metodología del juego
contribuye a generar condiciones pedagógicas
favorables para el aprendizaje al hacerlo
interesante y propenso hacia la actividad
educativa. De esta manera, se invita también a
incluir permanentemente las actividades
recreativas dentro de la planificación curricular
de educación inicial.
En consecuencia, a lo anterior, queda puesta de
manifiesto la relevancia que tiene el juego como
herramienta pedagógica para mejorar la
atención de los niños y ayudar de este modo a
que se vayan desarrollando capacidades
cognitivas fundamentales para el aprendizaje.
Igualmente, la misma investigación ha
permitido comprobar la existencia de una
relación positiva alta entre estrategias lúdicas y
la atención, indicándonos que los niños
expuestos a niveles más altos de actividades
lúdicas exhiben un mejor rendimiento de la
atención mantenida en el ejercicio de las tareas
de educación y en la posibilidad de alcanzar las
metas establecidas en las actividades de
aprendizaje.
Este resultado pone de manifiesto que las
experiencias de juego aumentan la permanencia
y la regulación comportamental, el control de
las distracciones y el mantenimiento del interés
durante más tiempo. Y también vuelve a poner
de manifiesto que el juego es un medio
adecuado para desarrollar capacidades
cognitivas básicas en el aprendizaje, en la
adaptación escolar y en el desarrollo de los
niños. La relación descubierta sugiere que la
motivación producida por las propuestas lúdicas
reinició de forma positiva la disposición de los
estudiantes para la participación dentro de los
procesos educativos y el compromiso con el
cumplimiento de las tareas propuestas. Por lo
tanto, el uso de las metodologías que utilicen el
juego en la educación infantil debería aumentar,
fomentando experiencias que favorezcan la
formación y el aprendizaje cognitivo. De ello se
puede concluir que las estrategias lúdicas son
una pieza importante para ayudar a construir las
condiciones necesarias para el desarrollo de la
atención de la infancia, así como para mejorar
las condiciones para la producción de
aprendizajes significativos.
La altísima correlación positiva encontrada
entre las estrategias lúdicas y el conjunto de
capacidades vinculadas a la atención y la
concentración permitió validar la hipótesis de
investigación y alcanzar de forma plena el
objetivo planteado en el estudio, poniendo de
manifiesto la influencia positiva del juego sobre
el desarrollo cognitivo infantil. Los resultados
evidencian que las actividades procedentes del
juego influyen de manera considerable en las
funciones cognitivas esenciales para el
aprendizaje, fortaleciendo la capacidad de los
niños para mantener el foco atencional,
controlar las distracciones y permanecer en la
tarea objeto de atención y para participar en las
experiencias educativas. Igualmente se
constató que el juego es una herramienta
pedagógica que puede ayudar a la construcción
de aprendizajes significativos en los ambientes
motivadores, participativos y adaptados a las
necesidades propias de la infancia. Por último,
los resultados alcanzados proporcionan una
evidencia científica que refuerza la inclusión
sistemática de estrategias lúdicas en la práctica
docente como una alternativa factible para
mejorar los procesos de enseñanza y
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 268
aprendizaje en la educación inicial, así como
elementos de referencia para futuras líneas de
investigación relacionadas con el desarrollo de
la cognición, las funciones ejecutivas y la
implementación de metodologías innovadoras
en la primera infancia. Por tanto, las estrategias
lúdicas son una alternativa pedagógica de gran
valía para potenciar la atención y la
concentración en niños de 4 a 5 años de
educación inicial y promueven el avance de la
calidad educativa, el desarrollo integral de la
infancia y la generación de aprendizajes más
sólidos y de mayor duración.
Referencias bibliográficas
Bento, G., & Dias, G. (2017). The importance
of outdoor play for young children’s healthy
development. Porto Biomedical Journal,
2(5), 157160.
https://doi.org/10.1016/j.pbj.2017.03.003
Bodrova, E., & Leong, D. J. (2024). Tools of the
mind: The Vygotskian approach to early
childhood education (3rd ed.). Routledge.
https://doi.org/10.4324/9781003164920
National Scientific Council on the Developing
Child. (2011). Building the brain’s “air
traffic control” system: How early
experiences shape the development of
executive function (Working Paper No. 11).
Center on the Developing Child at Harvard
University.
https://developingchild.harvard.edu/resource
Diamond, A. (2013). Executive functions.
Annual Review of Psychology, 64, 135168.
https://doi.org/10.1146/annurev-psych-
113011-143750
Hirsh, K., Hadani, H, Blinkoff, E., & Golinkoff,
R. M. (2020). A new path to education
reform: Playful learning promotes 21st-
century skills in schools and beyond.
Brookings Institution.
https://www.brookings.edu/articles/a-new-
Immordino, M., Darling, L., & Krone, C.
(2019). Nurturing nature: How brain
development is inherently social and
emotional, and what this means for
education. Educational Psychologist, 54(3),
185204.
https://doi.org/10.1080/00461520.2019.1633
924
Organisation for Economic Co-operation and
Development. (2023). Empowering young
children in the digital age. OECD Publishing.
https://doi.org/10.1787/50967622-en
Papalia, D., & Martorell, G. (2023). Experience
human development (15th ed.). McGraw Hill.
https://www.mheducation.com/highered/pro
duct/experience-human-development-
papalia.html
Piaget, J. (1976). La formación del símbolo en
el niño: Imitación, juego y sueño. Imagen y
representación. Fondo de Cultura
Económica.
https://www.fondodeculturaeconomica.com/
Ficha/9786071637925/F
Posner, M., & Rothbart, M. (2007). Research on
attention networks as a model for the
integration of psychological science. Annual
Review of Psychology, 58, 123.
https://doi.org/10.1146/annurev.psych.58.11
0405.085516
Pyle, A., DeLuca, C., & Danniels, E. (2017). A
scoping review of research on play-based
pedagogies in kindergarten education.
Review of Education, 5(3), 311351.
https://doi.org/10.1002/rev3.3097
Ramani, G., Zippert, E., Schweitzer, S., & Pan,
S. (2014). Preschool children’s joint block
building during a guided play activity.
Journal of Applied Developmental
Psychology, 35(4), 326336.
https://doi.org/10.1016/j.appdev.2014.05.00
5
Ryan, R., & Deci, E. (2017). Self-determination
theory: Basic psychological needs in
motivation, development, and wellness.
Guilford Press.
https://www.guilford.com/books/Self-
Determination-Theory/Ryan-
Deci/9781462538966
United Nations Educational, Scientific and
Cultural Organization, & United Nations
Children’s Fund. (2024). Global report on
early childhood care and education: The
right to a strong foundation. UNESCO.
https://doi.org/10.54675/FWQA21135
Ciencia y Educación
(L-ISSN: 2790-8402 E-ISSN: 2707-3378)
Vol. 7 No. 7.1
Edición Especial VII 2026
Página 269
United Nations Children’s Fund. (2024). Early
childhood development for all children,
everywhere. UNICEF.
https://www.unicef.org/media/163276/file/E
Vygotsky, L. (1978). Mind in society: The
development of higher psychological
processes (M. Cole, V. John-Steiner, S.
Scribner, & E. Souberman, Eds.). Harvard
University Press.
https://www.harvard.com/book/9780674576
292
Weisberg, D., Hirsh, K., Golinkoff, R.,
Kittredge, A. K., & Klahr, D. (2016). Guided
play: Principles and practices. Current
Directions in Psychological Science, 25(3),
177182.
https://doi.org/10.1177/0963721416645512
Whitebread, D., Neale, D., Jensen, H., Liu, C.,
Solis, S. L., Hopkins, E., Hirsh-Pasek, K., &
Zosh, J. M. (2017). The role of play in
children’s development: A review of the
evidence. The LEGO Foundation.
https://cms.learningthroughplay.com/media/
World Health Organization. (2019). Guidelines
on physical activity, sedentary behaviour and
sleep for children under 5 years of age.
https://www.who.int/publications/i/item/978
9241550536
Yogman, M., Garner, A., Hutchinson, J., Hirsh-
Pasek, K., & Golinkoff, R. M. (2018). The
power of play: A pediatric role in enhancing
development in young children. Pediatrics,
142(3), e20182058.
https://doi.org/10.1542/peds.2018-2058
Zosh, J., Hirsh, K., Hopkins, E., Jensen, H., Liu,
C., Neale, D., Solis, S., & Whitebread, D.
(2018). Accessing the inaccessible:
Redefining play as a spectrum. Frontiers in
Psychology, 9, 1124.
https://doi.org/10.3389/fpsyg.2018.01124
Esta obra está bajo una licencia de
Creative Commons Reconocimiento-No Comercial
4.0 Internacional. Copyright © Magaly Estefanía
Torres Regalado, Inés Oliva Quituisaca Astudillo y
Lorena Marielisa González Granda.
Declaraciones éticas y editoriales del artículo
Contribución de los autores (Taxonomía CRediT)
Magaly Estefanía Torres Regalado: conceptualización de la investigación, diseño metodológico, desarrollo del proceso investigativo, análisis formal
de los datos, redacción del borrador original del manuscrito, revisión crítica del contenido científico y supervisión general del estudio.
Inés Oliva Quituisaca Astudillo: curación y organización de los datos, participación en la recolección de información, validación de los resultados
obtenidos y elaboración de representaciones gráficas y visualización de los datos.
Lorena Marielisa González Granda: provisión de recursos académicos y materiales para el desarrollo del estudio, apoyo en la administración del
proyecto investigativo y revisión editorial del manuscrito antes de su publicación.
Declaración de conflicto de intereses
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses en relación con la investigación presentada, la autoría del manuscrito ni la publicación del
presente artículo.
Declaración de financiamiento
La presente investigación no recibió financiamiento específico de agencias públicas, comerciales o de organizaciones sin fines de lucro. En caso de
existir financiamiento institucional o externo, este deberá ser declarado explícitamente por los autores en esta sección.
Declaración del editor
El editor responsable certifica que el proceso editorial del presente artículo se desarrolló conforme a los principios de integridad científica, transparencia
y buenas prácticas editoriales. El manuscrito fue sometido a un proceso de evaluación mediante revisión por pares doble ciego, garantizando la
confidencialidad de la identidad de los autores y revisores durante todo el proceso de dictamen académico. Asimismo, el editor declara que el artículo
cumple con los criterios científicos, metodológicos y éticos establecidos por la revista.
Declaración de los revisores
Los revisores externos que participaron en la evaluación del presente manuscrito declaran haber realizado el proceso de revisión de manera objetiva,
independiente y confidencial. Asimismo, manifiestan que no mantienen conflictos de interés con los autores ni con la investigación evaluada, y que sus
observaciones y recomendaciones se fundamentan exclusivamente en criterios científicos, metodológicos y académicos.
Declaración ética de la investigación
Los autores declaran que la investigación se desarrolló respetando los principios éticos de la investigación científica, garantizando la confidencialidad
de los datos y el respeto a los participantes del estudio. En los casos en que la investigación involucre seres humanos, los procedimientos deben ajustarse
a los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y a las normativas institucionales correspondientes.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial
Los autores declaran que el uso de herramientas de inteligencia artificial, en caso de haberse utilizado durante el proceso de investigación o redacción
del manuscrito, se realizó únicamente como apoyo técnico para mejorar la claridad del lenguaje o el análisis de información, manteniendo siempre la
responsabilidad intelectual sobre el contenido del artículo. Las herramientas de inteligencia artificial no fueron utilizadas como autoras del manuscrito
ni sustituyen la responsabilidad académica de los investigadores.
Disponibilidad de datos
Los datos que respaldan los resultados de esta investigación estarán disponibles previa solicitud razonable al autor de correspondencia, respetando las
normas éticas y de confidencialidad establecidas por la investigación.